Alemania enfrenta actualmente una ola de enfermedades respiratorias sin precedentes, con cifras récord de casos de resfriados, gripe y COVID-19 que han colapsado servicios de salud y aumentado la presión sobre el sistema sanitario, según datos oficiales y reportes de medios locales. En la última semana, el Instituto Robert Koch (RKI) registró más de 1,2 millones de consultas médicas por infecciones respiratorias agudas, un aumento del 40% frente a la semana anterior, mientras que las hospitalizaciones por gripe se dispararon un 65% en comparación con 2023, según el informe del RKI publicado este martes. Expertos advierten que la combinación de estos virus —con un 70% de los casos atribuidos a la gripe y un 20% al COVID-19— podría prolongarse hasta finales de año.
¿Por qué este brote es más grave que temporadas anteriores?
La gravedad de la situación se explica por tres factores clave, según el profesor Lutz Wyler, director del Instituto de Virología de la Universidad de Friburgo, citado por RND. En primer lugar, la circulación simultánea de tres virus respiratorios (gripe, COVID-19 y VRS, el virus sincitial respiratorio) ha saturado las urgencias, con listas de espera que superan las 48 horas en algunas regiones como Baviera y Renania del Norte-Westfalia. «Nunca habíamos visto una coincidencia tan perfecta de picos epidémicos», declaró Wyler.
En segundo lugar, la baja cobertura vacunal contra la gripe —solo un 35% de la población objetivo se vacunó este año, según el RKI— ha dejado a la población más vulnerable. «Las vacunas contra la gripe y el COVID-19 siguen siendo nuestra mejor herramienta, pero su impacto se diluye cuando menos del 40% de los grupos de riesgo las recibe», explicó la doctora Sabine Wicker, presidenta de la Asociación Alemana de Medicina General (BÄK).
Por último, el cambio climático ha alargado la temporada de resfriados, con temperaturas suaves que retrasan la desaparición de los virus. «En el sur de Alemania, los resfriados ya circulan desde octubre, mientras que en el norte el pico de gripe llegó tarde, en enero», detalló el RKI en su boletín epidemiológico.
¿Qué medidas están tomando las autoridades?
El gobierno federal ha activado un plan de contingencia que incluye la movilización de médicos militares para reforzar las urgencias y la distribución acelerada de antivirales como el oseltamivir para casos graves de gripe. «Estamos en modo alerta máxima», confirmó la ministra de Salud, Karl Lauterbach, en una rueda de prensa este lunes. «Las regiones más afectadas, como Berlín y Hamburgo, ya han declarado emergencia sanitaria local.»
Sin embargo, las medidas más efectivas siguen siendo individuales: el RKI recomienda lavado frecuente de manos, uso de mascarillas en espacios cerrados y evitar el contacto con personas enfermas. «La mascarilla FFP2 sigue siendo útil en entornos con alta densidad de gente, como transporte público o consultorios médicos», subrayó Wyler.
Las farmacias alemanas, por su parte, reportan escasez de paracetamol y sueros fisiológicos, lo que ha llevado a algunas cadenas como dm y Rossmann a limitar la venta de estos productos a un máximo de dos unidades por cliente. «La demanda ha aumentado un 150% en las últimas dos semanas», declaró el portavoz de la Asociación Farmacéutica Alemana (ABDA) a RND.
¿Hasta cuándo durará esta ola de enfermedades?
Los modelos epidemiológicos del RKI proyectan que el pico de gripe y COVID-19 se mantendrá al menos hasta mediados de febrero, con un ligero descenso en marzo. «Es probable que veamos una segunda ola más pequeña en primavera, como ocurrió en 2023», advirtió la doctora Wicker. Mientras tanto, el VRS —que afecta principalmente a niños menores de 2 años— podría extenderse hasta abril, según datos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

En este contexto, las autoridades piden a la población evitar viajes innecesarios durante las próximas semanas, especialmente a zonas con alta incidencia como Baviera o Baden-Wurtemberg. «El riesgo de contagio en transporte público o eventos masivos sigue siendo elevado», recordó Lauterbach.
Para quienes presenten síntomas graves —fiebre superior a 39°C, dificultad para respirar o deshidratación—, el RKI insiste en buscar atención médica inmediata. «No esperen a que los síntomas empeoren», advirtió Wyler. «En la actualidad, el 30% de los pacientes con gripe que requieren hospitalización llegan en estado crítico, un dato alarmante.»
Mientras tanto, el sistema sanitario alemán se prepara para un invierno largo. «Nunca habíamos visto una temporada así en tiempos de paz», reconoció un portavoz del Ministerio de Salud, quien pidió a los ciudadanos paciencia y responsabilidad colectiva para reducir la presión sobre los hospitales.
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*Nota: Este artículo se basa en datos del Instituto Robert Koch (RKI), declaraciones de expertos citados por RND y reportes oficiales del gobierno alemán. Las cifras pueden variar según actualizaciones diarias.*
