Sony no está tomando medidas contra Bungie como represalia por sus estrategias de servicios en vivo o debido al desempeño comercial de sus títulos, según la información disponible. La compañía japonesa ha descartado que las decisiones recientes respondan a un castigo por el rendimiento de los juegos o por la gestión de sus modelos de negocio.
Motivos detrás de la gestión de Sony
La postura de Sony aclara que las acciones actuales no deben interpretarse como una respuesta punitiva hacia Bungie. De acuerdo con los datos reportados, la compañía no busca penalizar al estudio ni por las transgresiones relacionadas con sus planes de servicios en vivo ni por los resultados financieros o técnicos obtenidos por sus juegos en el mercado.
