El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha otorgado un plazo de una semana al gobierno de Bielorrusia, liderado por Aleksandr Lukashenko, para retirar los equipos de retransmisión utilizados por los drones rusos en su territorio. Según reportes de medios como Ukrainska Pravda, DW y RBC-Ucrania, el mandatario ucraniano advirtió que, de no cumplirse esta exigencia, las fuerzas ucranianas tomarán medidas directas para neutralizar dichas instalaciones.
¿Qué exige Ucrania a Bielorrusia?
El ultimátum se centra en la infraestructura técnica que permite la operatividad de los drones rusos en la región. De acuerdo con Interfax-Ucrania y Evropeyskaya Pravda, Zelenski ha sido enfático al señalar que si el equipo no es desmontado por las autoridades bielorrusas en el transcurso de los próximos siete días, Ucrania procederá a intervenir por su cuenta. La postura de Kiev busca frenar el apoyo logístico que, según alega, facilita los ataques aéreos rusos.

Diferencias en el abordaje mediático
Aunque la noticia ha sido reportada de manera consistente por diversos medios internacionales, existen matices en la caracterización de la advertencia. Mientras que DW califica el mensaje directamente como un «ultimátum», otros medios como RBC-Ucrania enfatizan el carácter «estricto» y «duro» de la comunicación. La convergencia de los informes en Ukrainska Pravda y Evropeyskaya Pravda subraya que la exigencia no es solo una petición diplomática, sino una advertencia táctica con un cronograma definido de una semana.
Contexto de la tensión regional
Esta advertencia marca un punto de inflexión en la relación entre ambos países vecinos. La preocupación de Ucrania radica en la utilización de territorio bielorruso como plataforma de apoyo para la maquinaria bélica rusa. Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial por parte del gobierno de Lukashenko respecto a la fecha límite impuesta por Zelenski. La comunidad internacional permanece atenta ante la posibilidad de una escalada en la zona fronteriza si el plazo vence sin acciones concretas por parte de Minsk.
