La exfutbolista australiana Bridie Hopkins (nacida Feeney) ha sido sentenciada a 21 meses de prisión por el ataque que perpetró en 2021 contra su expareja, la también futbolista Alex Green, según confirmó este jueves un tribunal de Melbourne. La jueza Annabelle Bennett dictaminó que el delito, calificado como «violencia doméstica», no constituyó un crimen de odio, aunque reconoció que Hopkins actuó bajo una «influencia significativa» de su entorno.
La sentencia, anunciada tras una audiencia de dos días, marca el cierre de un caso que generó un intenso debate público en Australia sobre la violencia de género en el deporte femenino. Hopkins, de 29 años, había sido acusada de agredir a Green en mayo de 2021, rompiéndole la nariz y causándole lesiones graves. La fiscalía argumentó que el ataque fue premeditado y motivado por celos, mientras que la defensa sostuvo que Hopkins actuó en un momento de «pérdida de control» debido a su consumo de alcohol.
¿Por qué la jueza rechazó considerar el ataque como un crimen de odio?
La jueza Bennett determinó que, aunque Hopkins expresó en redes sociales comentarios homofóbicos y transfóbicos en el pasado, no hubo evidencia suficiente para demostrar que su motivación en el ataque contra Green estuviera vinculada a su orientación sexual o identidad de género. «El delito no fue cometido por odio, sino por violencia doméstica», declaró la magistrada, citando testimonios que señalaban que Hopkins había amenazado a Green con anterioridad por su relación con otra mujer.
Sin embargo, el veredicto generó reacciones divididas. Organizaciones como ACON, que defiende los derechos de la comunidad LGBTQ+, criticaron la decisión, argumentando que el contexto de odio en los comentarios previos de Hopkins debería haber sido considerado. «Este caso refleja un patrón preocupante: la violencia contra mujeres lesbianas y bisexuales a menudo es minimizada», señaló Salamander Foundation en un comunicado.
¿Qué dijo Hopkins durante el juicio?
Durante la audiencia, Hopkins admitió haber cometido el ataque pero culpó a su consumo de alcohol y a «la presión social» que enfrentaba por ser una figura pública. «No era yo misma ese día», declaró ante el tribunal, según reportó ABC News. Su abogado, Mark Gibson, pidió clemencia argumentando que su clienta había mostrado «remordimiento genuino» y había participado en programas de rehabilitación.
Green, quien no estuvo presente en la sentencia, ya había expresado en entrevistas previas su deseo de que Hopkins enfrentara consecuencias legales. «Solo quiero que se haga justicia», había dicho en 2022 a The Age. La víctima también había denunciado que Hopkins la acosó durante meses antes del ataque, enviándole mensajes amenazantes y publicando contenido difamatorio en sus redes.
¿Cuál es el impacto de este caso en el deporte australiano?
El caso de Hopkins ha puesto bajo la lupa la violencia doméstica en el fútbol femenino australiano, un tema que ya había sido abordado tras otros incidentes en la Federación Australiana de Fútbol (FFA). En 2022, la FFA implementó un protocolo más estricto para manejar denuncias de violencia de género, pero activistas señalan que aún hay lagunas. «Este caso demuestra que las políticas existen, pero su aplicación es inconsistente», afirmó Our Watch, una organización que trabaja contra la violencia de género.
Además, el veredicto ha reavivado el debate sobre cómo los tribunales australianos abordan los delitos de odio, especialmente cuando están vinculados a la violencia doméstica. Según datos de la Autoridad Australiana de Estadísticas de Salud (AIHW), el 30% de las mujeres lesbianas en Australia han sufrido violencia física o sexual por parte de una pareja, una cifra significativamente mayor que en la población heterosexual.
¿Qué pasa ahora con Bridie Hopkins?
Hopkins comenzará a cumplir su condena en la prisión de Dandenong, en Victoria, donde ya ha sido ingresada. Su abogado ha anunciado que evaluarán la posibilidad de apelar la decisión sobre la clasificación del delito. Mientras tanto, Green ha declarado que seguirá adelante con su carrera, aunque ha expresado su intención de usar su plataforma para concienciar sobre la violencia doméstica.
El caso también ha llevado a un aumento en las consultas sobre apoyo psicológico en líneas como 1800RESPECT, que registró un 40% más de llamadas desde que se conoció la sentencia. «Las mujeres en relaciones LGBTQ+ a menudo enfrentan barreras adicionales para denunciar», explicó la directora de la organización, Rosie Batty.
El tribunal fijó la fecha de inicio de la condena para el próximo 15 de octubre, coincidiendo con el segundo aniversario del ataque. Hopkins, quien había sido suspendida de por vida por la FFA en 2021, ya no tiene vínculos activos con el fútbol profesional.

