Un científico vietnamita ha obtenido una beca de investigación de alto prestigio en EE.UU. para desarrollar soluciones de preservación de vacunas, un avance que podría optimizar la cadena de frío en países con infraestructura limitada, según anunció el Instituto Nacional de Salud (NIH) y la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. (NSF). Le Thanh Tung, investigador del Centro Médico Vinmec de Vietnam, recibirá hasta 500.000 dólares durante cinco años para trabajar en tecnologías que mantengan la eficacia de las vacunas fuera de refrigeración tradicional, un desafío crítico en regiones con acceso limitado a electricidad.
¿Por qué este proyecto es clave para la logística global de vacunas?
El proyecto de Tung se centra en materiales termoestables que podrían extender la vida útil de las vacunas hasta 30 días a 40°C, según detalles compartidos por la NSF. Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 40% de las vacunas administradas en países de ingresos bajos y medianos se pierden por fallas en la cadena de frío, un problema agravado por la pandemia. «La tecnología que desarrollamos podría reducir drásticamente esas pérdidas», declaró Tung en un comunicado citado por VnExpress.

¿Cómo se compara con otras soluciones existentes?
Mientras empresas como Moderna y Pfizer han invertido en envases termoestables para sus vacunas (como el sistema de Pfizer-BioNTech que resiste hasta 30 días a 30°C), la propuesta de Tung apunta a materiales de bajo costo y escalables, según evaluaciones preliminares de la NIH. «Su enfoque es más accesible para países con recursos limitados», explicó un portavoz de la NSF bajo condición de anonimato.
¿Qué impacto podría tener en Vietnam y otros países en desarrollo?
Vietnam, que ha administrado más de 200 millones de dosis de vacunas durante la pandemia (según datos del Ministerio de Salud vietnamita), enfrenta desafíos logísticos en zonas rurales. El proyecto de Tung podría servir como modelo para otros países de la región, donde el 80% de los centros de salud carecen de refrigeración adecuada, según un informe de 2023 de la UNICEF. «Si logramos demostrar la viabilidad, podríamos replicar la tecnología en colaboración con fabricantes locales», añadió Tung.
¿Cuál es el siguiente paso en la investigación?
Los primeros resultados de laboratorio se esperan para finales de 2025, según un cronograma confirmado por la NSF. El equipo de Tung trabajará con la Universidad de California en San Francisco para probar los materiales en condiciones reales. «La fase de escalado industrial comenzaría en 2026, siempre que los ensayos clínicos iniciales sean exitosos», señaló un documento interno revisado por VnExpress.
Nota: Este proyecto forma parte de los esfuerzos globales para mejorar la distribución de vacunas, incluyendo iniciativas como COVAX, que busca garantizar acceso equitativo en países con menos recursos.
