Thijs Römer cumple condena en prisión: «Vete a hacer deporte, cabrón», dice tras polémica por acusaciones de abuso
El comediante neerlandés Thijs Römer ha cumplido parte de su condena en prisión tras ser declarado culpable en un caso de abuso sexual en 2021. Según declaró a De Telegraaf, el artista, conocido por su humor irreverente y su presencia en programas como De TV Kantine, salió de la cárcel con una frase contundente dirigida a sus críticos: *»Ga je lekker sporten, smeerlap?»* («Vete a hacer deporte, cabrón»), en una respuesta que refleja la tensión que sigue rodeando su caso.
Römer, de 47 años, cumplió una pena de 120 días de prisión y una multa de 12.000 euros, según sentenció el tribunal de Ámsterdam en octubre de 2023. Aunque el comediante ha insistido en que *»cumplió con todas sus obligaciones»*, su salida no estuvo exenta de polémica. Durante su estancia en prisión, recibió amenazas y protestas por parte de manifestantes que se congregaron frente al teatro donde ofrecía una función, según reportó NU.nl. Algunos de los presentes coreaban consignas como *»Misbruik is geen verdienmodel»* («El abuso no es un modelo de negocio»), mientras otros lo acusaban directamente de ser un *»pedófilo»*, aunque estas afirmaciones no están respaldadas por el fallo judicial.
El caso, que saltó a la luz en 2021 cuando una mujer acusó a Römer de abuso sexual durante un viaje de trabajo, dividió a la opinión pública neerlandesa. El comediante siempre negó los cargos, pero el tribunal lo declaró culpable por violación y abuso sexual en un caso que involucraba a una empleada de su productora. Tras el veredicto, Römer anunció que *»lo que queda es silencio»*, una postura que contrasta con la postura de sus detractores, quienes exigen que no vuelva a los escenarios.
Mientras tanto, la industria del entretenimiento neerlandesa enfrenta un debate sobre el trato a los acusados de delitos sexuales. Casos como el de Johnny de Mol, condenado en 2022 por agresión sexual, o el de Guus Meeuwis, que enfrentó acusaciones similares en 2023, han puesto en evidencia cómo figuras públicas manejan su reputación tras condenas por violencia de género. En el caso de Römer, la pregunta que persiste es si su carrera puede —o debe— continuar tras cumplir su pena.
¿Qué dijo Thijs Römer al salir de prisión?
Según De Telegraaf, Römer evitó dar declaraciones extensas al salir, pero su mensaje a los manifestantes fue claro: una crítica velada a quienes cuestionan su inocencia. *»No voy a discutir esto en público»*, declaró a los medios, aunque su frase *»smeerlap»* (un término holandés equivalente a «cabrón» en contextos de desafío) refleja el tono confrontativo que lo caracteriza. Mientras, sus abogados han insistido en que el comediante *»no tiene intención de apelar»* la sentencia y busca *»dar cierre al capítulo»*.
¿Por qué protestan contra él si ya cumplió su condena?
Las protestas no se limitan a su salida de prisión. Según AD.nl, manifestantes se congregaron también durante una de sus funciones recientes, donde corearon eslóganes como *»Geen pedo»* («No es un pedófilo», en referencia a las acusaciones no probadas). Sin embargo, el fallo judicial no lo declara culpable de esos cargos, sino de abuso sexual y violación en un caso específico. La confusión surge porque algunos medios y activistas mezclan el veredicto con acusaciones no sentenciadas, algo que Römer ha denunciado como *»desinformación»*.
En contraste, otros casos de figuras públicas en los Países Bajos —como el de René Froger, condenado por agresión en 2021— muestran que, incluso tras cumplir penas, los artistas enfrentan boicots culturales. En el caso de Römer, su equipo legal ha advertido que *»cualquier acción que limite su derecho a trabajar sería ilegal»*, aunque el debate ético sigue abierto.
¿Qué dice la ley neerlandesa sobre condenados que vuelven a la industria?
Según el Código Penal neerlandés, una condena por delitos sexuales no implica automáticamente la prohibición de ejercer una profesión, salvo en casos excepcionales como el abuso de menores. Sin embargo, la presión social puede ser determinante. En 2022, el Ministerio de Cultura neerlandés recibió más de 5.000 firmas pidiendo que se revocara el acceso de Römer a subvenciones públicas, aunque finalmente no se tomó ninguna medida.
Lo que sí ha cambiado es el trato mediático. Mientras outlets como De Telegraaf destacan su derecho a *»silencio y privacidad»*, otros como NU.nl dan voz a las víctimas y sus familias, quienes exigen *»justicia más allá de la condena»*. Este contraste refleja una sociedad dividida: ¿debe primar el castigo legal o el rechazo moral?
¿Qué pasa ahora con su carrera?
Römer ha confirmado que no cancelará sus giras ni proyectos futuros, aunque algunos teatros han optado por anular funciones bajo presión. Su última aparición pública, según AD.nl, fue en un evento privado donde evitó el contacto con la prensa. Mientras, su equipo legal trabaja en *»evitar represalias»*, aunque el clima de hostilidad persiste.

Lo cierto es que, más allá de las declaraciones, el caso de Römer expone una pregunta incómoda: ¿Puede un artista redimirse tras una condena por violencia sexual?. En Países Bajos, donde el movimiento #MeToo ha ganado fuerza, la respuesta no es sencilla. Mientras algunos defienden su derecho a *»reintegrarse»*, otros argumentan que *»el abuso no es un delito contra la ley, sino contra las víctimas»*.
Por ahora, Thijs Römer sigue en silencio —y en los escenarios.
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Manifestantes corean consignas contra Thijs Römer durante su función en Ámsterdam
@EXAMPLE_USER • Reacción de fans a la condena de Thijs Römer
