El fraude del “Wangiri” y otras estafas telefónicas: qué son y cómo protegerse
Las estafas de “llama y corta” han registrado un incremento notable en Perú, según reportes de Infobae y Gestión. El método busca que las víctimas devuelvan llamadas a números de tarificación adicional, generando cargos elevados en la factura telefónica.
¿Cómo opera la estafa de “llama y corta”?
El esquema, conocido técnicamente como Wangiri, consiste en una llamada perdida breve realizada desde números internacionales o de tarificación especial, de acuerdo con Panda Security y KCH FM. El objetivo es incitar a la curiosidad del receptor para que devuelva la llamada. Al hacerlo, el usuario es conectado a servicios de tarificación premium que generan altos costos financieros, los cuales son cargados directamente a su factura mensual.

Modalidades de ciberestafa en aumento
Además del Wangiri, los especialistas identifican otras variantes que utilizan la ingeniería social para sustraer información personal o financiera:
- Quishing: Ataques que emplean códigos QR maliciosos para dirigir a los usuarios a sitios web fraudulentos, según detalla El Economista.
- Smishing: Envío de mensajes de texto (SMS) con enlaces engañosos que solicitan datos bancarios o personales bajo falsos pretextos.
- Vishing: Llamadas telefónicas donde los estafadores se hacen pasar por empleados de instituciones financieras para obtener información sensible.
- Phishing: El método tradicional de suplantación de identidad mediante correos electrónicos para capturar credenciales de acceso.
Prevención y medidas de seguridad
Para evitar ser víctima de estos fraudes, los expertos recomiendan ignorar llamadas perdidas de números desconocidos, especialmente aquellos con prefijos internacionales inusuales, como el +44, citado por KCH FM como un origen común en estos engaños. Gestión y El Economista sugieren no hacer clic en enlaces recibidos por SMS o correos electrónicos si no se ha verificado la procedencia del remitente. Ante cualquier duda, la recomendación es contactar directamente a la entidad financiera a través de sus canales oficiales y nunca proporcionar claves o datos personales por vía telefónica.
