¿Por qué el transporte ferroviario en Reino Unido suspende viajes no esenciales por alerta roja de calor extremo?
Las autoridades del West Midlands y operadores ferroviarios británicos han instado a los usuarios a evitar viajar en tren durante la alerta roja por olas de calor, que afecta a millones de hogares y empresas en el país. Según la BBC, la medida busca prevenir riesgos para la infraestructura y la salud de pasajeros y trabajadores, en un contexto donde las temperaturas superan los 40°C en varias regiones.
La advertencia, emitida por Network Rail —la empresa que gestiona las vías—, coincide con un récord histórico de calor en Reino Unido. El Guardian señala que, aunque no se han cancelado servicios masivos, se recomienda usar alternativas como autobuses o transporte privado si el viaje no es urgente. «El calor extremo puede causar deformaciones en los rieles, sobrecalentar sistemas eléctricos y aumentar el riesgo de incendios en zonas verdes cercanas a las vías», explicó un portavoz de la compañía.
¿Qué impacto económico tiene esta recomendación?
El sector logístico y empresarial ya enfrenta pérdidas por la paralización parcial de actividades. Según datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS), el transporte ferroviario representa el 12% del tráfico de mercancías en Reino Unido, un volumen crítico para cadenas de suministro. Empresas como Amazon y supermercados han ajustado entregas, mientras que el British Rail reporta un 30% menos de pasajeros en rutas afectadas desde el inicio de la alerta.
La medida también refleja un patrón recurrente: en 2022, olas de calor en Europa provocaron pérdidas de 45.000 millones de euros en sectores como agricultura y energía, según el Parlamento Europeo. Este año, el Banco de Inglaterra advirtió que el crecimiento del PIB podría ralentizarse un 0,5% si persisten condiciones climáticas extremas.
¿Cómo afecta esto a los trabajadores y viajeros?
Los sindicatos ferroviarios, como RMT, han criticado la falta de protocolos claros para proteger a maquinistas y personal de mantenimiento. «Trabajamos en cabinas sin aire acondicionado, expuestos a temperaturas que superan los 50°C en el interior», declaró un representante del gremio al Guardian. Mientras, pasajeros reportan retrasos en horarios pico, especialmente en rutas como London-Birmingham, donde la demanda supera en un 40% la capacidad habitual.
Las autoridades sanitarias, por su parte, han activado planes de contingencia. El Servicio Nacional de Salud (NHS) ha abierto 150 centros de refrigeración en ciudades como Manchester y Liverpool, mientras que Met Office mantiene la alerta roja hasta el 19 de julio, con posibles extensiones.
¿Qué alternativas existen para empresas y ciudadanos?
Ante la restricción, operadores como National Express han incrementado frecuencias en rutas clave, mientras que plataformas de movilidad compartida como Uber reportan un 25% más de solicitudes en zonas urbanas. Sin embargo, expertos advierten sobre el aumento de costos: un viaje en taxi desde Birmingham a Londres puede costar hasta £80 (unos €94), frente a los £20 (€24) habituales en tren.
Para el sector empresarial, la recomendación subraya la urgencia de adaptar infraestructuras. «Invertir en sistemas de refrigeración para trenes y estaciones no es opcional: es una cuestión de supervivencia económica», declaró Jane Toogood, presidenta del Instituto de Ingenieros Mecánicos, en declaraciones a la BBC. El gobierno británico, por su parte, ha anunciado un fondo de £1.000 millones para modernizar redes ferroviarias, aunque críticos señalan que los plazos son insuficientes.
