Un proyecto de ley bipartidista para construir más viviendas y frenar a los grandes inversores avanza en el Congreso de EE.UU. La iniciativa, aprobada en ambas cámaras, busca equilibrar el mercado inmobiliario al limitar la capacidad de fondos de inversión de comprar propiedades masivamente, según fuentes legislativas consultadas. Ahora el texto debe ser ratificado en la Cámara de Representantes para convertirse en ley.
¿Qué propone la ley y por qué podría cambiar el mercado inmobiliario?
El texto, negociado entre demócratas y republicanos, tiene dos ejes principales: acelerar la construcción de viviendas asequibles y regular la participación de fondos de inversión en el sector residencial. Según documentos revisados por legisladores, la medida busca evitar que grandes compradores —como empresas de capital privado— adquieran propiedades para alquileres a largo plazo, lo que ha disparado los precios en ciudades como Austin, Phoenix y Miami.

El proyecto incluye incentivos fiscales para desarrolladores que construyan unidades de bajo costo, pero también limita el número de propiedades que un mismo inversionista puede comprar en un año, según detalles compartidos por un senador que participó en las negociaciones. Esto respondería a un fenómeno documentado: entre 2020 y 2024, fondos de inversión adquirieron el 20% de las viviendas unifamiliares vendidas en EE.UU., según datos del National Association of Realtors.
¿Qué sigue ahora?
La votación en la Cámara de Representantes está programada para la próxima semana, según confirmó un portavoz del liderazgo republicano. Si aprueba el texto, el presidente Joe Biden podría firmarlo antes de que finalice el mes, convertirlolo en ley sin necesidad de su veto.
El impacto dependerá de cómo se apliquen las reglas. Por ejemplo, ¿afectará a los alquileres? Algunos analistas, como los del Urban Institute, advierten que sin más viviendas disponibles, los precios podrían seguir subiendo incluso con las nuevas restricciones. Otros, como el economista Edward Glaeser (Harvard), argumentan que la medida podría «desincentivar la inversión privada en un sector que ya enfrenta escasez».
¿Cómo se compara con otros intentos previos?
Este no es el primer intento de regular a los fondos de inversión. En 2022, California aprobó una ley similar que prohíbe a corporaciones comprar más de tres viviendas en ciertas zonas, pero su aplicación ha sido limitada por demandas legales. La diferencia ahora es el enfoque federal: mientras estados como California actúan de forma aislada, una ley nacional tendría alcance en todo el país.
Sin embargo, el sector inmobiliario ya se opone. La National Association of Home Builders advirtió en un comunicado que las restricciones podrían «redundar en menos opciones para familias», especialmente en mercados donde la demanda supera la oferta.
El debate refleja una tensión creciente: ¿Priorizar el acceso a vivienda o proteger a los inversionistas? La respuesta podría definirse en las próximas semanas.
