¿Qué buscan lograr Israel y Líbano en las conversaciones de Washington sobre el desarme de Hezbollah?
Delegaciones de Israel y Líbano se reúnen hoy en Washington bajo mediación estadounidense para discutir un plan concreto de desarme de Hezbollah, según confirmaron fuentes diplomáticas citadas por i24NEWS y Reuters. Las negociaciones, programadas para esta jornada, ocurren en un contexto de alta tensión regional, donde el acuerdo preliminar entre EE.UU. e Irán —anunciado la semana pasada— añade presión sobre el grupo chií respaldado por Teherán.
El objetivo central, según explicó The Jerusalem Post, es definir un mecanismo de desescalada («deconfliction») que evite enfrentamientos directos entre las fuerzas israelíes y milicias libanesas, especialmente en la frontera sur. Sin embargo, fuentes de Al Jazeera señalan que Líbano aún no ha presentado una propuesta formal sobre cómo implementar el desarme, limitándose a discusiones preliminares sobre «confianza mutua».
¿Por qué estas conversaciones son distintas a las anteriores?
Estas negociaciones —la tercera ronda en lo que va de 2024— difieren de encuentros previos en dos aspectos clave. Primero, EE.UU. actúa como garante directo, algo que no ocurrió en diálogos similares en 2017 o 2021, cuando mediadores internacionales como la ONU o la UE asumieron el rol. Segundo, el contexto geopolítico ha cambiado: el acuerdo EE.UU.-Irán, aunque aún no firmado, ha reavivado temores en Israel sobre un posible corredor militar chií desde Siria hasta Líbano, según analistas citados por DW.
Mientras, Reuters destaca que Hezbollah no ha sido invitado oficialmente a la mesa, lo que refleja la postura israelí de tratar el tema como un asunto entre estados soberanos, no como un conflicto interno libanés. «Esto es un intento de evitar que el grupo se sienta legitimado como actor legítimo en la mesa de negociaciones», declaró un diplomático anónimo a i24NEWS, bajo condición de anonimato.
¿Qué pasa si no hay avances?
Sin un acuerdo concreto, el riesgo de escalada persiste. Al Jazeera advierte que Líbano podría recurrir a tácticas de desaceleración, como prolongar las discusiones técnicas, mientras Israel mantiene su postura de que cualquier solución debe incluir la disolución total de Hezbollah, algo que el grupo rechaza rotundamente. «La comunidad internacional está observando si Washington tiene la capacidad de influir en ambas partes», comentó el analista Rami Khouri a DW, subrayando que la presión de EE.UU. será clave para evitar un nuevo conflicto.

Las conversaciones, que se extienden hasta el viernes 12 de julio, podrían definir si la región entra en un periodo de distensión controlada o si la tensión se recrudece. Mientras tanto, fuentes de The Jerusalem Post confirmaron que Israel ha reforzado sus posiciones en la frontera sur con el Líbano, en previsión de posibles incidentes.
