Comerciantes y usuarios del mercado de pescado de Dakar han solicitado formalmente la intervención de la Oficina Nacional de Saneamiento (ONAS), la empresa de aguas SDE y la municipalidad local ante las precarias condiciones sanitarias del recinto. Según reportes de EnquetePlus, la acumulación de aguas residuales y la falta de gestión de residuos han convertido al mercado en un foco de insalubridad que afecta la comercialización de productos pesqueros.
¿Qué denuncian los trabajadores del mercado?
De acuerdo con la información publicada por EnquetePlus, los vendedores señalan que la infraestructura actual es insuficiente para manejar el volumen de desechos orgánicos y líquidos derivados de la actividad diaria. La presencia constante de aguas estancadas no solo representa un riesgo sanitario para quienes laboran en el lugar, sino que también compromete la higiene de los productos destinados al consumo humano. Los afectados exigen una respuesta coordinada entre las autoridades municipales y los entes de servicios públicos para rehabilitar el sistema de drenaje y garantizar la recolección eficiente de basura.
La responsabilidad de las instituciones
La demanda apunta específicamente a tres actores clave. La ONAS es señalada por la gestión de la red de saneamiento, mientras que la SDE es requerida por su rol en la infraestructura hídrica. Por su parte, la municipalidad es cuestionada por la falta de supervisión y mantenimiento de las instalaciones comerciales bajo su jurisdicción. Hasta el momento, las fuentes citadas por EnquetePlus indican que las quejas se centran en la ausencia de una solución estructural a largo plazo que permita operar bajo condiciones dignas.

Antecedentes y contexto de la situación
Este reclamo se suma a las preocupaciones recurrentes sobre la salubridad en los mercados municipales de la capital senegalesa. A diferencia de otros centros de abasto que han recibido intervenciones parciales, el mercado de pescado enfrenta una crisis de infraestructura que, según los comerciantes, ha sido ignorada por las autoridades locales a pesar de las denuncias reiteradas. La falta de un plan de limpieza y mantenimiento sigue siendo el principal obstáculo para que el recinto cumpla con los estándares mínimos de salud pública.
