El juicio contra el profesor Henri Joyeux y el fallecido Jean-Bernard Fourtillan comenzó en Francia bajo acusaciones de realizar ensayos clínicos ilegales. Los procesados están señalados de engañar a 350 pacientes con supuestos «parches milagrosos» para tratar el alzhéimer y el párkinson, según reportes de diversos medios locales.
¿De qué se acusa a los implicados?
La justicia francesa investiga la realización de ensayos clínicos clandestinos llevados a cabo en una abadía en Poitiers. Según France 3 Régions y Que Choisir, los acusados habrían utilizado parches transdérmicos sin autorización sanitaria en pacientes que padecían enfermedades neurodegenerativas como alzhéimer y párkinson. Se estima que alrededor de 350 personas fueron captadas para participar en este experimento ilegal.

La postura de Henri Joyeux en el tribunal
Durante la primera audiencia, el profesor Henri Joyeux se desvinculó de la responsabilidad principal de las pruebas. Según informó La Croix y Midi Libre, Joyeux declaró ante el tribunal que Jean-Bernard Fourtillan, quien falleció antes del inicio del proceso, «se sirvió de su notoriedad» para validar el proyecto. «Él me utilizaba cuando lo necesitaba», afirmó el acusado, intentando minimizar su participación directa en la logística de los ensayos.
Diferencias en los reportes del caso
La cobertura mediática destaca la naturaleza del engaño de distintas formas. Mientras La Montagne califica a los implicados como «profesores farfelus» (excéntricos o charlatanes) que lograron estafar a cientos de enfermos, otros medios como La Croix se centran en la dinámica de poder y manipulación entre los dos principales actores del caso. La investigación continúa para determinar el grado de implicación legal de Joyeux en la distribución y aplicación de los parches, los cuales carecían de cualquier aval científico o médico necesario para tratamientos humanos.
