El Ministerio de Salud y Bienestar de Corea del Sur ha confirmado una reestructuración significativa en la estructura de pagos del seguro médico nacional. La medida busca reducir las compensaciones por servicios de alta tecnología, como las tomografías computarizadas (TC), para redirigir estos recursos financieros hacia el fortalecimiento de la atención médica en regiones periféricas y el sostenimiento de servicios médicos esenciales.
Redirección de fondos hacia áreas críticas
Según lo anunciado por el Ministerio de Salud y Bienestar, la estrategia central consiste en ajustar a la baja los reembolsos destinados a pruebas diagnósticas de alto costo. El objetivo declarado es utilizar el capital obtenido de este recorte para financiar la infraestructura y la operatividad de los servicios médicos en regiones fuera de la capital y áreas de especialidad médica crítica, sectores que han enfrentado dificultades de sostenibilidad financiera en el sistema actual.
Regulación de servicios no cubiertos
Además de la modificación en las tarifas de los servicios cubiertos, el gobierno surcoreano ha establecido nuevas directrices para los servicios no cubiertos por el seguro, específicamente aquellos como la terapia manual (dosu chilyo). Estos servicios, que anteriormente operaban con mayor flexibilidad en sus costos, pasarán a ser objeto de una gestión más estricta bajo el sistema de designación de cobertura. Esta medida responde a la necesidad de controlar el gasto médico privado y estandarizar los costos dentro del sistema de salud pública.
Impacto en la estructura de costos
La reforma modifica la lógica de asignación de recursos del seguro médico al priorizar la equidad regional y la medicina esencial sobre el uso intensivo de tecnología diagnóstica. Al limitar los pagos por servicios como las TC, el Ministerio busca desincentivar el sobreuso de pruebas diagnósticas y asegurar que el presupuesto del seguro nacional se concentre en áreas de mayor impacto para la salud pública general. Esta decisión marca un cambio en la administración de los fondos de salud, pasando de un modelo de pago por servicio de alta intensidad a uno enfocado en la distribución equilibrada de recursos médicos.
