Un exrecluso identificado como Zaid Seedat recibirá una indemnización de un millón de rands tras contraer tuberculosis (TB) mientras cumplía condena en la prisión de Pollsmoor, en Sudáfrica. Según reportes de IOL, el acuerdo judicial pone fin a una batalla legal iniciada por las condiciones sanitarias dentro del centro penitenciario.
¿Cómo se llegó al acuerdo judicial?
La compensación fue acordada después de que Seedat presentara una demanda contra el Departamento de Servicios Penitenciarios. El exrecluso argumentó que la negligencia de las autoridades carcelarias facilitó el contagio de la enfermedad respiratoria durante su estancia en Pollsmoor. De acuerdo con la información publicada por IOL, el Estado aceptó el pago de un millón de rands para resolver la reclamación de daños y perjuicios derivada de la falta de atención médica adecuada y las condiciones de salubridad en la instalación.
Las condiciones en la prisión de Pollsmoor
La prisión de Pollsmoor ha sido objeto de críticas recurrentes debido a sus niveles de hacinamiento y la gestión de enfermedades infecciosas. El caso de Seedat subraya los riesgos sanitarios que enfrentan los internos en dicho recinto. Según los registros citados por IOL, el impacto de contraer una enfermedad como la tuberculosis en un entorno de reclusión fue el pilar central del argumento legal que permitió al exinterno obtener la indemnización económica.

Contexto del sistema penitenciario
Este caso se suma a los desafíos legales que enfrenta el sistema penitenciario sudafricano en relación con la protección del derecho a la salud de las personas privadas de libertad. La resolución del caso de Zaid Seedat marca un precedente sobre la responsabilidad del Estado en el mantenimiento de estándares mínimos de higiene y prevención de enfermedades contagiosas dentro de sus instalaciones, según lo reportado por IOL.
