Los seguidores de los «Rode Duivels» (Diablos Rojos) en Bélgica celebraron una victoria contundente tras un partido disputado a las cinco de la mañana, un evento que unió a aficionados en diversos puntos del país, desde Bosuil hasta Flandes Occidental. A pesar del entusiasmo, la organización enfrentó contratiempos logísticos, como ocurrió en Meise, donde la restricción horaria de los mercados locales impidió servir desayunos durante el encuentro.
Celebraciones masivas en toda Flandes
Miles de seguidores belgas se congregaron en diversas localidades para seguir el triunfo de su selección en un horario inusual. Según reportes de Nieuwsblad, el ambiente festivo se extendió desde el estadio Bosuil hasta los «fandorps» en Flandes Occidental. La victoria fue recibida con euforia por los aficionados, quienes, según la VRT, se mostraron «fantásticamente felices» tras el resultado positivo.

Obstáculos logísticos y la «Kafka» de Meise
El horario atípico del partido generó situaciones administrativas imprevistas. En Meise, la imposibilidad de ofrecer desayunos durante el encuentro, descrito como una «ontbijtmatch» (partido de desayuno), fue calificada por Nieuwsblad como una situación propia de «Kafka». La restricción se debió a que la normativa local impide la apertura de los mercados antes de las 8:00 de la mañana, dejando a los asistentes sin servicio de comida en pleno evento deportivo.
Noche y mañana: el perfil del espectador
El partido entre Nueva Zelanda y Bélgica congregó a un público heterogéneo. De acuerdo con De Morgen, el evento reunió tanto a «trasnochadores» como a «madrugadores» en un mismo espacio. La cobertura mediática destacó la intensidad de los aficionados, citando comentarios que reflejaban la atmósfera del lugar: «¡Esto no es una cafetería, hombre!», una frase que ilustra la naturaleza inusual de reunir a cientos de personas para ver fútbol a las cinco de la madrugada.
Perspectiva de los aficionados
A pesar del esfuerzo físico que supuso levantarse antes del amanecer, la recepción del resultado fue mayoritariamente positiva. «Ahora se ve bien», comentaron algunos seguidores recogidos por GVA, subrayando el optimismo que generó la victoria del equipo nacional en el transcurso de la competición.
