Fondos de inversión como Blue Owl Capital y KKR están canalizando miles de millones de dólares hacia empresas de compra ahora, pago después (BNPL), un modelo aún sin probar a gran escala que genera escepticismo entre analistas y reguladores por sus riesgos financieros.
¿Por qué los fondos de capital privado apuestan por BNPL?
Según informes financieros, firmas como Blue Owl Capital y KKR han liderado rondas de financiación recientes en el sector, inyectando capital en plataformas que operan bajo el esquema BNPL, donde los consumidores pagan en cuotas sin intereses. El modelo, popularizado durante la pandemia, atrae a inversores por su potencial de crecimiento en mercados emergentes y su bajo costo operativo en comparación con métodos tradicionales de crédito.

“El BNPL es una solución de financiamiento flexible que responde a la demanda de consumo inmediato sin las barreras de los préstamos bancarios”, declaró un portavoz de Blue Owl Capital en documentos revisados por medios especializados. Sin embargo, el modelo carece de un marco regulatorio consolidado, lo que aumenta la incertidumbre sobre su sostenibilidad a largo plazo.
¿Qué riesgos preocupan a los escepticos?
Expertos consultados por Bloomberg y The Wall Street Journal advierten sobre tres principales riesgos:

- Falta de regulación: A diferencia de tarjetas de crédito o préstamos tradicionales, las plataformas BNPL no siempre verifican la capacidad de pago de los usuarios, lo que podría derivar en altos niveles de morosidad.
- Dependencia de consumidores con bajo historial crediticio: El modelo atrae principalmente a perfiles con acceso limitado a financiamiento convencional, lo que eleva el riesgo de impagos.
- Modelo sin pruebas de escalabilidad: Aunque algunas empresas como Afterpay y Affirm han crecido rápidamente, su rentabilidad a largo plazo sigue siendo incierta, según análisis de PitchBook.
“El BNPL funciona como un ciclo de deuda disfrazado de conveniencia”, señaló un analista de Forbes Advisor, quien añadió que la falta de transparencia en los términos contractuales agrava el problema.
¿Cómo reaccionan los reguladores?
En Estados Unidos, la Consumer Financial Protection Bureau (CFPB) ya ha iniciado investigaciones a empresas del sector, mientras que en la Unión Europea se discute la inclusión de BNPL en las normas de protección al consumidor. “Es una bomba de tiempo regulatoria”, advirtió un funcionario anónimo citado por The Financial Times.
Mientras tanto, las empresas del sector argumentan que su enfoque es distinto al de los préstamos tradicionales, al no cobrar intereses ni generar deuda tradicional. Sin embargo, críticos como el Federal Trade Commission (FTC) de EE.UU. han señalado que algunos proveedores ocultan cargos ocultos bajo términos legales complejos.
¿Qué pasa con las valuaciones de las empresas?
Las rondas de financiación recientes han valorado a algunas startups BNPL en cifras superiores a los $10 mil millones, según datos de Crunchbase. Sin embargo, el mercado ya muestra señales de enfriamiento: Klarna, una de las mayores empresas del sector, vio caer su valoración en un 30% en 2022, según informes internos.

“El exceso de capital en BNPL podría llevar a una corrección brutal”, advirtió un informe de McKinsey & Company publicado en marzo de 2023, donde se estimaba que solo el 20% de las empresas del sector lograrían escalar con rentabilidad.
¿Qué empresas lideran el sector?
Las principales firmas que reciben inversiones de fondos como KKR y Blue Owl incluyen:
- Afterpay (Australia): valorada en $8.000 millones en 2021.
- Affirm (EE.UU.): con una valoración de $9.000 millones en 2022.
- Klarna (Suecia): aunque enfrenta desafíos regulatorios, sigue atrayendo capital.
- Startups emergentes en Latinoamérica, como Tusho (México) y Kuota (Brasil), también reciben atención de inversores.
El sector, que creció un 100% anual durante la pandemia, enfrenta ahora el desafío de demostrar que puede mantener ese ritmo sin caer en prácticas predatorias, según un análisis de CB Insights.
