La humanidad ha invertido más de mil millones de dólares en traer muestras de asteroides a la Tierra, pero el material recuperado por las misiones Hayabusa, Hayabusa2 y OSIRIS-REx juntas apenas suma 127 gramos —menos que el peso de una manzana pequeña—, según datos de Space Daily. Mientras tanto, la sonda china Tianwen-2 ha llegado (probablemente) a un cuasi-satélite de la Tierra, marcando un hito en la exploración de objetos cercanos a nuestro planeta.
¿Por qué gastar mil millones en traer solo 127 gramos de un asteroide?
Aunque la cantidad pueda parecer insignificante, estos 127 gramos de polvo y rocas de asteroides representan una inversión científica sin precedentes. Las misiones Hayabusa (JAXA, 2010), Hayabusa2 (JAXA, 2020) y OSIRIS-REx (NASA) demostraron que recuperar material extraterrestre —incluso en pequeñas cantidades— permite estudiar la composición química de los asteroides, su relación con el origen del sistema solar y, en algunos casos, incluso pistas sobre cómo llegaron los compuestos orgánicos a la Tierra. Según Space Daily, el costo por gramo supera los 8 millones de dólares, pero los científicos aclaran que no se trata de «oro espacial», sino de datos únicos.
¿Qué es un cuasi-satélite y por qué la Tianwen-2 está allí?
La misión china Tianwen-2 —lanzada— ha alcanzado (según informes preliminares) un objeto conocido como cuasi-satélite de la Tierra, un tipo de asteroide cuya órbita lo mantiene cerca del planeta sin ser un satélite tradicional. Estos cuerpos, como 469219 Kamoʻoalewa (estudiado por la NASA), son de interés porque su composición podría revelar detalles sobre la formación de la Luna o incluso de los planetas rocosos. The Planetary Society señala que China ha confirmado su llegada mediante señales decodificadas por radioaficionados, como las captadas por Korben, que rastrearon la transmisión de la sonda durante su viaje.
¿Cómo compite China en esta carrera por muestras de asteroides?
Mientras Japón y EE.UU. lideraron las primeras misiones de retorno de muestras, China ha acelerado su programa con Tianwen-2, que no solo explorará el cuasi-satélite, sino que también intentará recolectar material para traerlo a la Tierra. Según Forbes, este proyecto forma parte de una estrategia a largo plazo para posicionar al país en la exploración de recursos espaciales, incluyendo metales raros en asteroides. La misión, además, servirá como prueba para futuras expediciones a Marte o el cinturón de asteroides.
¿Qué sigue para Tianwen-2 y la exploración de asteroides?
Tras confirmar su llegada al cuasi-satélite, los próximos pasos de Tianwen-2 incluyen el análisis in situ del objeto y, en caso de éxito, el retorno de muestras a la Tierra. Si logra recolectar material —algo que aún no ha sido detallado públicamente—, se sumaría a los 127 gramos ya traídos por las misiones anteriores. KeepTrack destaca que este hito convertiría a China en el tercer país en recuperar muestras de un asteroide no terrestre (tras JAXA y NASA), consolidando su presencia en la carrera espacial.
¿Por qué importa esta carrera por muestras?
Más allá del prestigio científico, estos programas buscan responder preguntas clave: ¿Cómo se formaron los planetas? ¿Pueden los asteroides ser una fuente de recursos para futuras colonias espaciales? Según Space Daily, el estudio de estos 127 gramos ya ha revelado aminoácidos en el asteroide Ryugu (Hayabusa2), sugiriendo que los compuestos orgánicos podrían haber llegado a la Tierra desde el espacio. Con Tianwen-2, China podría aportar datos complementarios, especialmente si su objetivo es un asteroide de tipo espectral diferente.

