Irán y Omán inician primeras negociaciones en el Estrecho de Ormuz bajo tensiones por el acuerdo nuclear
Irán y Omán mantuvieron este lunes su primera ronda de conversaciones en el Estrecho de Ormuz para establecer un mecanismo de coordinación en la navegación, según confirmaron fuentes diplomáticas citadas por TRT World y Yeni Safak English. Las negociaciones, que se desarrollan en un contexto de creciente tensión regional, buscan formalizar un comité conjunto bajo los términos de un memorando firmado en Islamabad en 2023, aunque no se ha especificado una fecha para su implementación.
¿Qué se acordó en las primeras negociaciones entre Irán y Omán?
El encuentro, detallado por Business Recorder, confirmó la creación de un grupo de trabajo conjunto para «facilitar la navegación segura» en el Estrecho de Ormuz, una vía crítica por la que transita una proporción significativa del comercio marítimo global. Las partes acordaron continuar con las conversaciones en las próximas semanas, aunque no se han revelado detalles técnicos sobre posibles restricciones o protocolos.
Según Euronews, las negociaciones se enmarcan en un esfuerzo diplomático para reducir riesgos en una zona que ha sido escenario de tensiones recurrentes, especialmente tras los ataques de 2019 contra buques petroleros en el golfo de Omán, atribuidos a grupos respaldados por Irán. La agencia Tasnim, vinculada al gobierno iraní, destacó que el memorando de Islamabad —firmado en marzo de 2023 entre Teherán, Muscat y Pakistán— busca «evitar incidentes» y garantizar la libertad de navegación, un principio respaldado públicamente por Pakistán.
El portavoz del gobierno pakistaní, Fawad Chaudhry, reafirmó este martes el compromiso de Islamabad con la libre circulación en el estrecho, citando declaraciones del Ministro de Estado para Asuntos Exteriores, Hina Rabbani Khar, quien aseguró que Pakistán «apoya cualquier iniciativa que promueva la estabilidad en la región», según Euronews y TRT World. Sin embargo, no se ha aclarado si este respaldo incluye una posible mediación en futuras disputas.
¿Por qué son clave estas conversaciones?
El Estrecho de Ormuz es un punto de estrangulamiento geopolítico: por él transitan diariamente grandes volúmenes de petróleo. Cualquier alteración en su seguridad —como los bloqueos parciales ordenados por Irán en 2019— podría disparar los precios globales del crudo, como ocurrió entonces, cuando el precio del barril superó los $70 (hoy ronda los $85).
Las negociaciones entre Irán y Omán adquieren mayor relevancia en un contexto donde las tensiones entre Teherán y Washington persisten tras el fracaso de las negociaciones para revivir el acuerdo nuclear en 2022. Según Yeni Safak, Irán ha reiterado su postura de que cualquier restricción a la navegación en el estrecho sería una «medida de autodefensa» ante lo que considera «amenazas externas». Omán, por su parte, ha mantenido una postura neutral, aunque su proximidad geográfica y su papel como hub logístico en la región lo convierten en un actor clave para desescalar conflictos.
¿Qué papel juega Pakistán en este diálogo?
El memorando firmado en Islamabad en 2023 —del que no se han divulgado detalles públicos— fue presentado por Tasnim como un «mecanismo de consulta» para prevenir incidentes. Pakistán, que mantiene relaciones diplomáticas con ambos países, ha evitado pronunciamientos públicos sobre el contenido de las negociaciones, aunque su ministro de Exteriores, Bilawal Bhutto-Zardari, ha instado en reiteradas ocasiones a «evitar la escalada militar» en la zona, según TRT World.
Lo que sí está claro es que el gobierno pakistaní ha utilizado su influencia para organizar encuentros previos entre Irán y Omán, como el celebrado en Karachi en 2022, donde se discutieron protocolos de seguridad marítima. Sin embargo, analistas consultados por Business Recorder señalan que la eficacia de estos mecanismos depende de la voluntad política de Teherán para reducir su retórica confrontativa, especialmente tras las recientes pruebas de misiles balísticos anunciadas por Irán en respuesta a ejercicios militares de EE.UU. en la región.
¿Qué sigue ahora?
Las fuentes consultadas coinciden en que las próximas semanas serán decisivas. Según Euronews, Irán y Omán podrían anunciar en las próximas rondas de negociaciones los primeros detalles operativos del comité conjunto, incluyendo posibles zonas de exclusión o rutas alternativas para buques. Sin embargo, la falta de transparencia en los acuerdos previos (como el memorando de Islamabad) dificulta evaluar el alcance real de estas medidas.
Lo que sí parece claro es que, sin un avance en el diálogo nuclear entre Irán y Occidente, cualquier acuerdo técnico en el estrecho será visto con escepticismo. «Irán usa el Estrecho de Ormuz como palanca de negociación», declaró a Yeni Safak un diplomático anónimo de un país del Golfo, quien añadió que «Omán no tiene margen para desafiar a Teherán, pero tampoco puede ignorar las presiones de sus aliados en Washington y Riad».
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación cómo la región se aproxima a un nuevo punto de ebullición. La ONU ha instado a todas las partes a «abstenerse de acciones que puedan agravar las tensiones», pero hasta ahora no ha habido una respuesta concreta de Irán o Omán a estas llamadas.

