El restaurante Chinese Kitchen, ubicado en el área de Soho en Londres, ha visto cómo su popularidad entre jugadores de snooker contrastaba con una difícil situación económica, según declaró su gerente, Qiuyun Chi, en declaraciones recogidas por IM.
Chi explicó que el local, conocido por ser frecuentado por profesionales del snooker, enfrentaba serios problemas de sostenibilidad. La noticia llega en un contexto de tensiones para negocios de ocio en la capital británica, donde el cierre de espacios emblemáticos como el Curzon —histórico cine y sala de conciertos— ha agravado la incertidumbre para establecimientos en zonas céntricas.
Según el gerente, la pérdida de ingresos por la reducción de aforos y el aumento de costes operativos han puesto en jaque la supervivencia del restaurante. "La situación es crítica", advirtió Chi, aunque no detalló si el cierre del Curzon afectaría directamente a su negocio, más allá de la señal de alerta que representa para el sector.
El Chinese Kitchen se había convertido en un punto de encuentro para jugadores y aficionados al snooker, especialmente durante competiciones y eventos en Londres. Sin embargo, la falta de apoyo público y la competencia en una zona saturada de opciones gastronómicas han mermado su capacidad para mantenerse a flote.
