Un fármaco experimental llamado *Photoswitch* ha mostrado los primeros indicios de éxito en humanos al restaurar la sensibilidad a la luz en retinas gravemente dañadas, según los resultados preliminares de un ensayo clínico publicado por la Universidad de California en Berkeley (UC Berkeley). El estudio, realizado en pacientes con degeneración retinitis pigmentosa, sugiere que la terapia podría ser un avance en el tratamiento de enfermedades que causan ceguera progresiva.
¿Cómo funciona el *Photoswitch* y qué lo hace prometedor?
El *Photoswitch* actúa como un interruptor molecular que reactiva las células fotorreceptoras dañadas en la retina, permitiendo que respondan nuevamente a la luz. Según los investigadores de UC Berkeley, el compuesto se une a proteínas específicas en las células y, al ser estimulado con luz azul, restaura temporalmente su capacidad de detectar estímulos luminosos.
En pruebas previas con modelos animales, el fármaco demostró eficacia en la mejora de la visión en condiciones de baja luz, un síntoma común en pacientes con retinitis pigmentosa. Ahora, el ensayo en humanos —el primero de su tipo— confirma que el efecto se replica en personas, aunque aún en fase temprana.
*»Estos resultados son alentadores, pero es crucial recordar que se trata de datos preliminares»*, advierte el equipo liderado por el profesor E.J. Ahn, autor principal del estudio. *»El siguiente paso será evaluar la seguridad y eficacia a largo plazo en ensayos más amplios»*.
¿Qué enfermedades podría tratar este avance?
La retinitis pigmentosa (RP) afecta a aproximadamente 1 de cada 4,000 personas en el mundo y es una de las causas más comunes de ceguera hereditaria. Los pacientes pierden gradualmente la visión periférica y, en etapas avanzadas, la visión central debido a la degeneración de los fotorreceptores —conos y bastones— en la retina.
El *Photoswitch* no solo podría beneficiar a quienes padecen RP, sino también a personas con otras condiciones que dañan la retina, como la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) o lesiones por retinopatía diabética. *»La capacidad de reactivar células ya existentes, en lugar de reemplazarlas, abre una vía distinta a los implantes retinianos que ya existen»*, explica el estudio.
Sin embargo, los investigadores aclaran que el efecto observado hasta ahora es temporal y depende de la administración continua del fármaco. *»No es una cura, pero podría ser un puente hacia terapias más duraderas»*, señala el equipo de UC Berkeley.
¿Qué sigue en el desarrollo del *Photoswitch*?
El ensayo clínico actual, publicado en la revista Nature Biotechnology, incluyó a un grupo reducido de participantes. Los resultados preliminares muestran mejoras en la sensibilidad al contraste y la detección de movimiento en condiciones de poca luz, aunque los pacientes no recuperaron la visión normal.
Los próximos pasos incluyen:
- Ampliar el ensayo para evaluar la seguridad en más pacientes y durante periodos más largos.
- Optimizar la dosis y la forma de administración (actualmentese aplica por inyección intravítrea).
- Explorar combinaciones con otros tratamientos, como terapia génica o células madre.
*»Si logramos mantener la estabilidad del compuesto en la retina, podríamos estar ante una opción no invasiva para millones de personas»*, afirma Ahn. *»Pero aún falta trabajo para confirmar su potencial real»*.
¿Por qué este estudio destaca frente a otros enfoques?
Mientras que terapias como los implantes de chip retinal (como el Argus II, aprobado por la FDA) buscan restaurar la visión mediante estímulos eléctricos, el *Photoswitch* apuesta por una solución biológica: reactivar las células naturales del ojo. Esto evita riesgos asociados a dispositivos externos y podría ser más accesible.
Además, a diferencia de enfoques como la terapia génica (que requiere modificar el ADN), el *Photoswitch* actúa sobre proteínas existentes, lo que reduce los posibles efectos secundarios a largo plazo. *»Es un enfoque complementario, no competitivo»*, señalan los investigadores.
No obstante, el camino hacia una aprobación regulatoria será largo. Según la FDA, los fármacos para enfermedades raras como la RP suelen requerir ensayos de al menos 3 a 5 años antes de evaluar su comercialización.
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El estudio completo se publicó el 15 de octubre de 2024 en Nature Biotechnology. Los investigadores enfatizan que, aunque los resultados son prometedores, se necesitan más pruebas para determinar si el *Photoswitch* podría convertirse en un tratamiento estándar.
Para pacientes con degeneración retinitis pigmentosa, este avance representa una esperanza tangible, pero también un recordatorio de que la ciencia médica avanza en pasos medidos. *»La paciencia es clave»*, concluye el equipo de UC Berkeley. *»Cada pequeño avance nos acerca un poco más a soluciones definitivas»*.
