Los hombres posponen con frecuencia las visitas al médico, y según expertos, esta demora puede tener consecuencias graves para su salud. Estudios señalan que los hombres acuden menos a consultas preventivas que las mujeres, lo que incrementa el riesgo de detectar enfermedades en etapas avanzadas, cuando el tratamiento es más complejo y costoso.
La corresponsal de salud Monica Robins explica en un análisis reciente cómo este hábito afecta no solo la vida de los pacientes, sino también el sistema de salud, al aumentar los costos por diagnósticos tardíos y tratamientos prolongados.
Según datos de organizaciones de salud, los hombres suelen ignorar señales de alerta como cambios en el ritmo cardíaco, fatiga persistente o dolores inexplicables, atribuyéndolos a estrés o falta de tiempo. Sin embargo, especialistas advierten que enfermedades como la diabetes, la hipertensión o incluso algunos tipos de cáncer pueden desarrollarse sin síntomas evidentes.
La falta de revisiones médicas regulares también se vincula a un mayor riesgo de complicaciones en condiciones preexistentes. Por ejemplo, un hombre con antecedentes de problemas cardíacos que evita controles podría enfrentar un infarto sin previo aviso, mientras que una detección temprana podría salvarle la vida.
Robins destaca que la prevención no solo salva vidas, sino que reduce gastos en salud a largo plazo. «Un chequeo anual puede detectar a tiempo enfermedades silenciosas y evitar intervenciones costosas», señala la corresponsal, citando estudios que demuestran cómo los programas de detección temprana han logrado disminuir la mortalidad en enfermedades como el cáncer de próstata.
¿Por qué los hombres evitan el médico? Factores culturales, como la percepción de que «los hombres no lloran» o que las visitas médicas son señal de debilidad, juegan un papel clave. Además, muchos subestiman riesgos hasta que los síntomas se vuelven insoportables.
Las autoridades sanitarias recomiendan a los hombres mayores de 18 años realizarse al menos un chequeo general anual, que incluya revisiones de presión arterial, colesterol, glucosa y, según la edad, pruebas específicas como el PSA para detección de cáncer de próstata.
Si bien la pandemia agravó la tendencia a posponer citas médicas, los expertos insisten en que la salud no puede esperar. «La prevención es la mejor inversión», concluye Robins, recordando que muchas enfermedades se tratan con éxito cuando se detectan a tiempo.
