En enero de 2025, la astronomía alcanzó un hito sin precedentes. Físicos detectaron la velocidad de rotación —el spin rate— del horizonte de sucesos de un agujero negro, un logro posible gracias a la señal GW250114, la onda gravitacional más potente jamás registrada.
El rugido de GW250114: la señal más potente de la historia
Según Nature y ScienceAlert, este evento reveló una segunda señal que hasta entonces resultaba indescifrable. No era ruido; contenía las firmas del horizonte de un agujero negro tras una fusión. Space Daily y Nature identifican la GW250114 como la onda gravitacional más fuerte captada hasta la fecha, un registro que permitió a los investigadores detectar, por primera vez, la firma del horizonte de sucesos.
Desifrando el giro del punto de no retorno
El análisis se centró en el «punto de no retorno» del agujero negro. Para calcular la velocidad de rotación del horizonte de sucesos, los físicos utilizaron la intensidad y las características específicas de la onda GW250114, según reportan Universe Today y Space. El proceso consistió en diseccionar las vibraciones del espacio-tiempo generadas inmediatamente después de que dos agujeros negros se fusionaran en uno solo.

Un salto cualitativo diez años después del primer hallazgo
Este descubrimiento ocurre una década después de la primera detección de ondas gravitacionales. Mientras que las observaciones iniciales validaron la existencia de estas perturbaciones, la señal de enero de 2025 es significativamente más fuerte, lo que permitió extraer datos más complejos. Space Daily subraya que la diferencia radica en la capacidad de leer señales secundarias dentro de la onda principal, algo que no fue posible en detecciones previas debido a la menor potencia de las señales captadas.
