El Ártico no siempre fue la tierra baldía que es hoy. Durante la era de los dinosaurios, la región albergó una comunidad de mamíferos sorprendentemente rica, según revela un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Un paraíso prehistórico en el Círculo Polar
Lejos del entorno severo que define la geografía actual, las regiones de alta latitud permitieron entonces el desarrollo de una fauna notablemente diversa y abundante. No era un lugar de supervivencia extrema, sino un centro de biodiversidad.
El quiebre con la realidad actual
El hallazgo choca frontalmente con la realidad contemporánea. Hoy, el Ártico es descrito como una de las zonas más inhóspitas y con menor biodiversidad de la Tierra, un escenario de escasez que no existía en el pasado prehistórico.
El veredicto de la PNAS
La investigación de la Proceedings of the National Academy of Sciences destaca esta diferencia radical. Los datos confirman que, mientras hoy enfrentamos uno de los climas más extremos del planeta, aquel ecosistema fue capaz de sustentar una gran variedad de mamíferos.
