El Vaticano ha impuesto la sanción más severa de la Iglesia: la excomunión de seis obispos y de los 600.000 seguidores de la Hermandad de San Pío X. Según informan los medios belgas VRT y De Standaard, el golpe contra esta orden ultraconservadora es definitivo.
La consagración ilegal como detonante
La medida responde a un acto crítico. HLN describe la consagración ilegal de obispos como el detonante de la sanción. Para la Santa Sede, esta acción generó tensiones internas insostenibles, obligando al Papa a recurrir a la excomunión para resolver el conflicto dentro de la institución.
Un cisma que alcanza a 600.000 fieles
La purga no se detiene en la jerarquía. VRT informa que la expulsión afecta a la totalidad de los 600.000 seguidores de la Hermandad de San Pío X. Hubo precisiones sobre los implicados: mientras GVA confirmó inicialmente la excomunión de seis sacerdotes, VRT ha identificado específicamente a estos seis individuos como obispos.
La advertencia final de Leo XIV
La ruptura es total. El diario Nieuwsblad señala que el Papa Leo XIV ha amenazado con excluir a nuevos obispos de esta hermandad ultraconservadora. Con esta postura, el pontífice consolida la fractura institucional entre la cúpula del Vaticano y la orden.
