El exactor de la serie River City
Iain Robertson fue condenado el 23 de julio de 2026 a nueve años de prisión en el Tribunal Superior de Edimburgo tras ser hallado culpable de violación y agresión a varias mujeres en Escocia entre los años 2004 y 2019.
El intérprete de 45 años, conocido por dar vida al personaje de Stevie O’Hara en la ficción de la BBC, conoció a una de sus víctimas mientras trabajaban juntos en el drama televisivo con sede en Glasgow. Según los detalles expuestos por la fiscalía y recogidos por la cadena BBC, los ataques se extendieron durante años e incluyeron episodios de control coercitivo y abusos físicos.
Condena por violación y delitos de abuso en el Tribunal Superior
Durante el juicio celebrado previamente en Glasgow, el jurado lo declaró culpable de un total de cinco cargos cometidos contra tres mujeres.

Los hechos más graves incluyeron una violación cometida contra una compañera de trabajo entre 2018 y 2019 en el domicilio del actor en el área de Tradeston, en Glasgow, además de una agresión sexual independiente. La afectada declaró ante los magistrados que había insistido en regresar a una relación meramente platónica, pero que el acusado ignoró su negativa. Según los testimonios reproducidos por dailyrecord.co.uk, la víctima relató que se quedó inmóvil y sin participar durante el ataque al verse superada por la situación.
Lady Drummond, jueza del Tribunal Superior, señaló que nada de aquello constituyó un comportamiento aislado, sino que formaba parte de un patrón de conducta llevado a cabo por él para ejercer poder y control sobre esas mujeres y hacer que sintieran miedo y angustia.
Patrón de control coercitivo y manipulación psicológica
La investigación llevada a cabo por la fiscalía de la Crown Office and Procurator Fiscal Service (COPFS) evidenció que el comportamiento del actor no se limitó a un solo incidente, sino que formaba parte de una campaña prolongada de hostigamiento y violencia psicológica. Entre los actos acreditados en el sumario figuran el lanzamiento de una botella de vino sobre la cabeza de una de las mujeres y la destrucción de material universitario, según detalla la cobertura de STV News.

Asimismo, los fiscales demostraron que Robertson recurrió a tácticas intimidatorias para aislar a sus víctimas, tales como difundir falsos rumores entre el círculo cercano de una de las afectadas asegurando que padecía inestabilidad mental, introducirse in su vivienda sin autorización previa, enviar obsequios no solicitados y proferir amenazas de autolesión.
Declaraciones del acusado y medidas cautelares permanentes
Durante su turno de declaración en el estrado, Robertson admitió que no era ningún ángel, aunque negó rotundamente haber cometido delito alguno y sostuvo que era plenamente consciente de las normas sobre el consentimiento y la comunicación no verbal, de acuerdo con los registros de thenational.scot. No obstante, el jurado desestimó sus alegaciones y lo declaró culpable de todos los cargos principales.
Al dictar la sentencia, la jueza Lady Drummond señaló que el acusado contaba con una trayectoria interpretativa exitosa que quedó truncada al iniciarse el proceso penal. Además de la pena privativa de libertad, la magistrada ordenó su inscripción indefinida en el registro de delincuentes sexuales y le impuso órdenes de alejamiento permanentes para proteger a las víctimas, tal como puntualizó The Mirror.
La fiscal fiscal Faye Cook elogió la valentía de las mujeres que testificaron en el proceso y destacó la gravedad de que alguien que ocupaba una posición pública utilizara su entorno privado para agredir a quienes confiaban en él. Por su parte, la policía escociza reiteró su llamamiento a cualquier persona que sufra abusos similares para que acuda a las autoridades a interponer la correspondiente denuncia.
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