Los Estados miembros de la Corte Penal Internacional votaron por mayoría destituir al fiscal jefe Karim Khan tras una investigación sobre presunta conducta sexual indebida. La decisión sin precedentes se adoptó en la sede de la ONU en Nueva York, en medio de fuertes tensiones geopolíticas y sanciones por parte de Estados Unidos.
La Asamblea de los Estados Partes de la Corte Penal Internacional votó el viernes a favor de destituir al fiscal jefe Karim Khan, en un desenlace histórico que sacude los cimientos del único tribunal permanente del mundo para crímenes de guerra. La sesión extraordinaria, celebrada a puerta cerrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, reunió a los representantes de los países miembros para resolver un delicado expediente disciplinario.
La votación en la ONU y el recuento de los Estados miembros
De los 125 países que integran la Asamblea, 82 Estados miembros votaron a favor de la destitución, superando con holgura la mayoría absoluta de 63 votos requerida para la medida, según confirmaron fuentes diplomáticas a agencias internacionales. Trece países votaron en contra y quince se abstuvieron en este proceso secreto.

La presidenta de la Asamblea de los Estados Partes, Päivi Kaukoranta, advirtió antes de iniciar el procedimiento que la sesión abordaba un asunto disciplinario de máxima complejidad. Kaukoranta subrayó la necesidad de garantizar la cooperación de los delegados para proteger la privacidad de las personas involucradas y la integridad institucional de la Corte.
Las acusaciones y el proceso de investigación interna
Las denuncias contra Khan surgieron inicialmente en 2024, cuando una empleada subalterna de la institución relató haber sido víctima de acoso y conductas no consentidas. Tras un periodo inicial en el que el caso se archivó por la falta temporal de participación de la denunciante, la investigación fue transferida a la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de las Naciones Unidas.
La semana pasada, la abogada malaya identificada públicamente como Sarah ofreció detalles de los hechos en una entrevista televisiva. Sarah describió una progresión gradual en la invasión de límites físicos y emocionales, señalando el desequilibrio de poder existente en su relación laboral directa.
«No hay forma de que algo sea consentido cuando existe tal desequilibrio de poder.»
Sarah, abogada y asistente de la CPI
El órgano ejecutivo de la Asamblea concluyó el mes pasado que el fiscal había incurrido en un incumplimiento grave de sus deberes y una conducta indebida grave
al mantener una relación sexual inapropiada e intentar obstaculizar la denuncia de la empleada. Como consecuencia, Khan había sido suspendido de sus funciones en junio.
La respuesta legal de la defensa y la negativa del ex fiscal
Karim Khan ha negado de forma reiterada y categórica todas las acusaciones desde el inicio del proceso. Sus representantes legales publicaron un comunicado y una carta abierta en redes sociales para rechazar la destitución. El abogado Tayab Ali sostuvo que la medida punitiva no cuenta con respaldo probatorio válido y que su cliente no dispuso de garantías procesales justas para ejercer su defensa.

«Ha negado las acusaciones desde el principio y continúa haciéndolo.»
Tayab Ali, abogado de Karim Khan
El equipo jurídico anunció que impugnará la resolución a través de todas las vías legales disponibles, mientras que el ex fiscal se encuentra suspendido temporalmente para ejercer en el Reino Unido por orden del organismo regulador de abogados en Inglaterra y Gales.
El trasfondo de las tensiones con Washington y las investigaciones de crímenes de guerra
La destitución ocurre en un escenario de máxima presión internacional contra el tribunal. Estados Unidos mantiene sanciones económicas y restricciones de visado contra ocho jueces y tres fiscales de la CPI, un castigo motivado en parte por las solicitudes de órdenes de arresto emitidas en 2024 contra líderes políticos por crímenes en Gaza.

Tanto el ex fiscal como diversos defensores de la institución han señalado que las turbulencias internas coinciden con una campaña diplomática estadounidense dirigida a debilitar el mandato del tribunal.
Sigue leyendo
