Las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí bombardearon objetivos de los hutíes en Yemen el 25 de julio de 2026, tras ataques con misiles contra petroleros y refinerías en el mar Rojo. El conflicto se amplía mientras Estados Unidos pausa sus bombardeos en Irán y evalúa nuevas medidas diplomáticas y militares.
El conflicto en Oriente Medio abrió un nuevo frente marítimo y energético cuando las fuerzas saudíes atacaron posiciones de los rebeldes hutíes en Yemen. La intervención militar responde a los lanzamientos de misiles y drones reivindicados por el grupo respaldado por Irán contra infraestructuras petroleras estratégicas en territorio saudí, según los reportes de la cobertura regional.
Ataques contra las instalaciones de Saudi Aramco en Jizán y Yanbu
Los rebeldes hutíes aseguraron haber disparado proyectiles contra instalaciones pertenecientes a la petrolera Saudi Aramco en las ciudades portuarias de Yanbu y Jizán, ubicadas a lo largo de la costa del mar Rojo. Las autoridades de defensa civil de Arabia Saudí emitieron alertas de emergencia en ambas provincias durante la madrugada del 25 de julio de 2026 para pedir a la población que buscara refugio antes de dar por finalizada la alerta, conforme al seguimiento de los acontecimientos.
Un video verificado por la Agencia France-Presse mostró densas columnas de humo negro elevándose sobre una refinería de Saudi Aramco en Jizán tras el impacto de los artefactos. Por su parte, el general de brigada Yahya Saree, portavoz militar de los hutíes, confirmó las operaciones a través de una declaración grabada en la que justificó los ataques como una respuesta a las acciones aéreas previas de la coalición contra la ciudad portuaria de Hodeida.
La respuesta militar de la coalición saudí en el puerto de Hodeida
Como reacción a la ofensiva rebelde, la coalición militar liderada por Arabia Saudí ejecutó bombardeos selectivos en el puerto de Hodeida y en la isla de Kamaran. Fuentes de seguridad en Yemen detallaron que los blanco incluyeron una base naval y un campamento militar controlados por los insurgentes. Anees al-Asbahi, portavoz del ministerio de salud gestionado por los hutíes, informó que los ataques nocturnos hirieron a dos personas y dañaron la infraestructura portuaria y la corporación estatal de telecomunicaciones.
Al-Malki calificó las acciones de los insurgentes como un acto temerario y cobarde dirigido contra el comercio marítimo internacional.
El bloqueo en el estrecho de Bab el-Mandeb y la presión sobre el suministro global
La escalada en el mar Rojo amenaza con estrangular aún más el comercio internacional y las rutas petroleras. Los hutíes declararon un embargo marítimo dirigido contra Arabia Saudí, advirtiendo que interrumpirán el tránsito de buques vinculados al reino a través del estrecho de Bab el-Mandeb. Este paso en la península arábiga maneja una parte significativa del tráfico mundial de contenedores y del suministro energético global.
Fuentes de seguridad griegas señalaron que los sistemas de defensa antiaérea operados en territorio saudí interceptaron al menos dos misiles balísticos lanzados desde Yemen contra las refinerías de Yanbu. En paralelo, las fuerzas estadounidenses continuaron con sus operaciones en las vías navegables de la región tras bloquear a un buque mercante que intentaba eludir las restricciones comerciales impuestas a los puertos iraníes en el golfo de Omán.
Pausa en los bombardeos aéreos en Irán y negociaciones con Washington
Mientras el frente de Yemen se intensifica, Estados Unidos suspendió sus ataques nocturnos contra Irán por primera vez tras 13 jornadas consecutivas de bombardeos. Desde Washington, el presidente Donald Trump declaró en el Despacho Oval que aún no había tomado una decisión definitiva sobre el lanzamiento de ataques a gran escala, debido a que Teherán está mostrando mayor seriedad en los canales diplomáticos.
No, no lo he hecho, respondió Trump al ser consultado por los periodistas sobre si había decidido atacar con dureza a la república islámica, añadiendo que estamos hablando con ellos ahora mismo. No obstante, el mandatario estadounidense advirtió que Irán debe elegir entre alcanzar un acuerdo negociado o enfrentarse a un nivel de ataques mucho mayor si se acerca a la obtención de armamento nuclear.
En el plano diplomático, paralelamente a los enfrentamientos, ministros e intermediarios internacionales buscan vías de diálogo. Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, abogó públicamente por la diplomacia para resolver el conflicto sin recurrir a confrontaciones militares, mientras que diplomáticos de Pakistán exploran alternativas para reiniciar las conversaciones estancadas entre Washington y Teherán.
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