La propagación acelerada de mosquitos transmisores de dengue y chikungunya sitúa a miles de millones de personas en riesgo en nuevas regiones de Europa, América y Asia.
El mosquito
El impacto global del dengue y la propagación de vectores desde el siglo XV
La rapidez con la que estas especies invasoras colonizan nuevos territorios se ha incrementado notablemente en las últimas décadas. Una investigación publicada el pasado mes de octubre analizó registros históricos que se remontan hasta el siglo XV, época en la que embarcaciones que transportaban personas esclavizadas desde África hacia América trasladaban también insectos como el
Los autores del estudio identificaron un total de 45 especies de mosquitos vectores de enfermedades que han invadido nuevas regiones a lo largo de la historia, de las cuales 12 lo han hecho desde el año 2000. César Capinha, biogeógrafo de la Universidad de Lisboa y coautor del análisis, afirma que esto indica un incremento muy fuerte en términos de nuevas introducciones.
A esto se suma el papel de las redes comerciales modernas. Durante el último siglo, los neumáticos usados y las plantas vivas se han convertido en vehículos esenciales para el transporte de huevos y larvas. Del mismo modo, los mosquitos adultos pueden desplazarse a largas distancias en cuestión de horas a bordo de automóviles, trenes y aviones. César Capinha explica que la gran expansión de las redes de comercio global ha permitido que se transporten muchas especies, lo cual ocurre muy a menudo con los mosquitos.
El cambio climático amplía las ventanas de transmisión en Sudamérica
Entre las especies más expandidas figura el
Para reproducirse, este mosquito precisa temperaturas cálidas y precipitaciones. En áreas del sur de Sudamérica, como el sur de Brasil, Uruguay y zonas de Argentina y Paraguay, estas condiciones solían registrarse durante periodos muy breves cada año, insuficientes para que el vector se estableciera y transmitiera patógenos. Sin embargo, este escenario experimenta modificaciones sustanciales.
In many countries, you start to see temperatures rise as early as November, and they stay high through March, April or even May. That widens the window for transmission and that’s our main concern
Christovam Barcellos, health geographer at the Oswaldo Cruz Foundation
Como consecuencia directa de esta ampliación temporal, se registran brotes de dengue en zonas sudamericanas que anteriormente se consideraban libres de la enfermedad, abarcando tanto el sur del continente como ciudades situadas a gran altitud. Barcellos añade que la frecuencia de las olas de calor guarda relación con la progresión del virus en la región.
Cifras récord de malaria, chikungunya y dengue a nivel mundial
Los datos sanitarios globales reflejan el peso de esta expansión vectorial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las estimaciones sitúan los casos globales de malaria en 282 millones durante 2024, un incremento frente a los 273 millones reportados en 2023, con un saldo estimado de 610.000 fallecidos.
Paralelamente, el chikungunya —una enfermedad viral caracterizada por fiebre y dolor articular— se ha consolidado en más de 100 países en las últimas dos décadas. Durante los dos años previos, la infección provocó brotes en China, Italia y Francia. En Cuba, un brote iniciado en julio del año pasado causó la muerte de 46 personas, mientras que a nivel global se calcula que unos 14,4 millones de individuos contraen el virus anualmente, concentrándose la mayoría de los diagnósticos en el sur de Asia y en América Latina.
Por su parte, el dengue ha alcanzado marcas históricas. Los registros de la Organización Panamericana de la Salud indican más de 14 millones de casos notificados y 12.000 defunciones en todo el mundo.
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