La justicia de Venezuela otorgó la libertad plena y el cierre definitivo del caso a la exjueza María Lourdes Afiuni, tras más de 15 años de proceso judicial. La familia y la defensa legal confirmaron la resolución este viernes, poniendo fin a una década y media de restricciones y persecución iniciadas en diciembre de 2009.
La familia de la exjueza María Lourdes Afiuni Mora recibió con satisfacción la decisión que pone término definitivo al proceso judicial en su contra. La resolución restituye plenamente sus derechos ciudadanos tras un largo periodo marcado por medidas restrictivas y vigilancia constante, según informó su hermano Nelson Afiuni y su abogada Thelma Fernández a través de un comunicado público difundido este viernes.
El expediente judicial, que se prolongó por más de quince años, comenzó en diciembre de 2009 cuando la entonces magistrada ordenó la libertad condicional del banquero Eligio Cedeño. Inmediatamente después de la excarcelación del empresario, el entonces presidente Hugo Chávez criticó públicamente la medida y exigió una condena de 30 años de prisión, calificando a la exjueza en cadenas nacionales de bandida
y exigiendo dureza contra los funcionarios judiciales.
Prisión, arresto domiciliario y cargos por corrupción espiritual
Dos años más tarde, ante un deterioro evidente en su salud, las autoridades modificaron su estatus legal para concederle un régimen de arresto domiciliario.

Para el año 2013, la exmagistrada obtuvo la libertad condicional, aunque continuó sometida a múltiples medidas cautelares. Las restricciones incluían prohibición de salida de la ciudad, prohibición de declarar a los medios de comunicación o utilizar redes sociales, inhabilitación política, la imposibilidad de votar y la negación de pasaporte. Pese a estas limitaciones, en marzo de 2019 un tribunal la condenó a cinco años de prisión por el delito de corrupción espiritual, un cargo procesal en el que la propia fiscalía reconoció la ausencia de cualquier beneficio económico o contraprestación material.
Reacciones institucionales y la alerta sobre el estado de salud
Organizaciones de derechos humanos y figuras políticas se pronunciaron tras conocerse la medida que cierra el expediente. La líder opositora María Corina Machado celebró la liberación de la exmagistrada a través de sus canales oficiales, señalando que la decisión llega tras más de una década y media de perjuicios judiciales. Asimismo, exigió que la exjueza pueda recibir la atención médica especializada que requiere fuera del país.

La urgencia médica cobró protagonismo en las horas previas al anuncio definitivo del cierre del caso. Los familiares habían alertado sobre un agravamiento en el estado físico de Afiuni, quien debió ser trasladada de emergencia a un centro asistencial tras presentar mareos, vómitos e hipertensión. Durante la evaluación médica de urgencia, los especialistas detectaron la presencia de tres lesiones tumorales en distintas partes de su cuerpo, lo que incrementó las demandas públicas y jurídicas para eliminar de inmediato todas las restricciones pendientes.
Un símbolo del deterioro en la independencia judicial venezolana
En el comunicado emitido por su círculo cercano, los firmantes subrayaron que el expediente se convirtió en un referente inequívoco sobre la pérdida de separación de poderes y el uso del aparato penal como herramienta de represalia política. A pesar de recibir la notificación de libertad absoluta, la defensa legal advirtió que el cierre del proceso no revierte los daños acumulados durante más de dieciséis años de restricciones sistemáticas.
La familia destacó que el caso de la exmagistrada debe servir para reflexionar sobre la importancia de garantizar que los administradores de justicia actúen libres de presiones, amenazas o intimidaciones gubernamentales. Reclamaron además que ningún funcionario judicial vuelva a enfrentar persecución penal por aplicar la normativa vigente y cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos.
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