La investigación por el femicidio de Johana Mailén Antonich, una joven de entre 24 y 25 años y madre de dos hijos de 1 y 6 años, sumó elementos determinantes que modifican la reconstrucción cronológica del crimen cometido en Mar del Plata. El fiscal Carlos Russo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7, encabeza la causa caratulada de manera provisoria como femicidio, la cual incorporó registros de cámaras de seguridad, pericias y nuevos testimonios que analizan tanto el rol de los dos detenidos como posibles vínculos con el entorno familiar de la víctima.
Nuevas pruebas y registros de cámaras complican a los detenidos por el femicidio de Mailén Antonich en Mar del Plata
Los dos principales acusados, identificados como Agustín Nicolás Díaz Bartolomé (de 26 años) y José Luis Aquino (de 27), fueron trasladados a los tribunales marplatenses para prestar declaración indagatoria. Sin embargo, ambos se negaron a declarar tras reunirse con miembros de la defensa oficial, según informó infoveloz.com. La medida se produjo en el marco de un secreto de sumario dispuesto por 48 horas con el fin de resguardar medidas de prueba clave.
Cronología modificada y el hallazgo de registros fílmicos
Las diligencias realizadas por el Gabinete de Homicidios de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de la Policía bonaerense permitieron recuperar las tarjetas de memoria de las cámaras de seguridad del predio ubicado en la zona sur de la ciudad, luego de ubicar a uno de los responsables del lugar, ya que el otro se encontraba fuera del país. Las imágenes modificaron la cronología inicial presentada en la denuncia policial por averiguación de paradero.
Mientras que la denuncia original indicaba que la joven había salido de su domicilio el sábado 1 de agosto, los registros fílmicos y el testimonio de la madre de la víctima, María de los Ángeles Mariscal, confirmaron que Mailén fue registrada dentro del complejo el viernes 31 de julio cerca de las 15:00 horas. Las grabaciones muestran a la joven caminando por el predio mientras un hombre la sigue hasta desaparecer del campo visual, constituyendo el último registro con vida de la víctima.

Posteriormente, durante la madrugada del domingo, un llamado al 911 alertó sobre movimientos sospechosos en el balneario. Efectivos policiales acudieron al sitio y detuvieron a Díaz Bartolomé —quien trabajaba como sereno en el predio de Punta Cantera— y a Aquino, un allegado que frecuentaba el lugar, cuando presuntamente intentaban quemar pertenencias de la víctima en un tacho, incluyendo lo que se sospecha podría ser ropa y un teléfono celular. En el rastrillaje posterior del predio, detrás de donde dormían los serenos, fue encontrado el cuerpo desnudo de Mailén, envuelto en una frazada y atado de pies y manos con cables.
La autopsia preliminar y los indicios de resistencia
El informe preliminar de la autopsia determinó que Mailén falleció como consecuencia de un paro cardíaco provocado por una hemorragia masiva, originada por una herida de arma blanca en la zona cervical. Los médicos forenses constataron también múltiples lesiones cortantes y traumatismos en el rostro, brazos y piernas, además de heridas defensivas que evidencian que la joven intentó resistirse al ataque.

Los investigadores detectaron además lesiones compatibles con un forcejeo en los dos hombres detenidos, marcas que serán sometidas a peritajes y confrontadas con rastros biológicos y elementos recolectados en el predio por la Policía Científica.
La falsa oferta laboral y la pista sobre el entorno familiar
De acuerdo con la reconstrucción judicial, la víctima había sido contactada a través de Facebook mediante una falsa propuesta de trabajo que la citaba en un establecimiento del sur marplatense, solicitándole además una fotografía con el argumento de gestionar una credencial. Un automóvil de aplicación con cuyo conductor mantenía un vínculo reciente la trasladó hasta el lugar el día de los hechos, chofer que posteriormente se presentó espontáneamente ante la Policía junto a un abogado y quedó a disposición de la Justicia.

En paralelo, la causa abrió una línea investigativa vinculada al entorno familiar a partir de la declaración testimonial de Paula Daniela Vidal, una ex cuñada de la víctima. Según relató, escuchó a su madre, María Mercedes Vidal, mantener una conversación telefónica en la que supuestamente afirmaba que pagaría cuando «terminara el trabajo» de matar a Mailén y a la propia testigo.
A raíz de este testimonio, la DDI allanó una vivienda ubicada en la calle Labardén al 3300, donde se secuestraron siete teléfonos celulares para ser peritados. Los investigadores verificaron que la víctima había denunciado previamente al padre de una de sus hijas por el incumplimiento de la cuota alimentaria y había recibido amenazas, por lo que se analiza si existió planificación o participación de más personas en el femicidio. El abogado Wenceslao Méndez, representante de la familia de la víctima, confirmó que la causa cuenta con muchísima prueba
pendiente de incorporación para determinar los grados de responsabilidad de los implicados.
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