Un estudio publicado en Nature revela que la infección grave por SARS-CoV-2 puede reactivar virus latentes en el cuerpo, como el virus de Epstein-Barr y el citomegalovirus, lo que podría explicar complicaciones a largo plazo en algunos pacientes.
Un estudio reciente publicado en la revista Nature ha encontrado que la infección grave por SARS-CoV-2 puede reactivar virus latentes en el cuerpo humano, como el virus de Epstein-Barr (EBV) y el citomegalovirus (CMV), lo que podría contribuir a la aparición de síntomas prolongados en pacientes con COVID-19 grave, conocidos como «long COVID«. La investigación, basada en datos de 1,154 pacientes hospitalizados, analizó la reactivación de 11 virus diferentes durante la infección aguda y en la recuperación.
Método del estudio y hallazgos clave
El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Texas en Austin, utilizó datos de la cohorte IMPACC (Immunophenotyping Assessment in a COVID-19 Cohort), que incluyó a pacientes hospitalizados con SARS-CoV-2 entre mayo de 2020 y marzo de 2021. Los participantes, todos no vacunados, proporcionaron muestras de sangre, hisopos nasales y, en algunos casos, muestras de las vías respiratorias. Los investigadores detectaron la reactivación de virus de las familias Herpesviridae y Anelloviridae, incluyendo el EBV, CMV, el virus del herpes simple 1 (HSV-1) y varios virus Anelloviridae.
Según los resultados, la reactivación de estos virus estuvo asociada con mayor inflamación y peores resultados clínicos. Por ejemplo, la reactivación del EBV se observó principalmente al momento de la hospitalización, mientras que el CMV y el HSV-1 se detectaron más tarde, especialmente en muestras respiratorias. El virus Anelloviridae, que permanece latente en alrededor del 90% de la población, mostró una asociación fuerte con el «long COVID» y discapacidades físicas a largo plazo.
Virus reactivados y sus implicaciones
El estudio destacó que la reactivación viral no solo ocurre en pacientes inmunosuprimidos, sino que también puede afectar a personas con sistemas inmunológicos aparentemente sanos. La reactivación de virus crónicos durante la infección grave por SARS-CoV-2 podría crear un estado de ‘disvirosis’, donde el equilibrio interno del cuerpo se altera, explicó el autor principal, Cole Maguire, de la Universidad de Texas en Austin.

Dr. Ofer Levy, coautor del estudio y director del Programa de Vacunas Precisas en el Hospital Infantil de Boston, señaló que no se conocía con este nivel de detalle y escala cómo la reactivación viral podría asociarse con la gravedad y los resultados del COVID-19. Sin embargo, los investigadores enfatizaron que no se ha establecido que estos virus causen directamente complicaciones del COVID-19, sino que podrían amplificar la inflamación y contribuir a ciertos resultados clínicos.
Reacciones de expertos y limitaciones del estudio
Según el estudio, la reactivación de virus como el EBV y el CMV se asoció con mayores niveles de moléculas inflamatorias y cambios en las células inmunes, lo que sugiere que el cuerpo responde a más que solo el SARS-CoV-2.

Los investigadores también señalaron limitaciones en su trabajo. El estudio se enfocó en pacientes hospitalizados con infecciones graves y no incluyó a personas con síntomas leves o a vacunados. Además, la mayoría de los participantes fueron infectados con cepas tempranas del virus, por lo que no está claro si los resultados se aplican a variantes más recientes o a poblaciones inmunizadas.
¿Qué sigue? Implicaciones para el tratamiento y la investigación futura
Los hallazgos del estudio sugieren que la detección y el tratamiento de virus reactivados podrían mejorar los resultados en pacientes con COVID-19 grave y «long COVID». Sin embargo, los investigadores enfatizaron que se necesitan más estudios para determinar si tratar estos virus mejora los resultados. El próximo paso es determinar si identificar y tratar virus reactivados puede mejorar los resultados de los pacientes con COVID-19 agudo y ‘long COVID’, dijo la investigadora Esther Melamed, principal investigadora del estudio.

Además, los científicos destacaron la importancia de continuar investigando cómo el SARS-CoV-2 afecta el equilibrio viral en el cuerpo. Este trabajo abre una nueva dirección para comprender infecciones graves y desarrollar estrategias futuras para prevenir sus complicaciones más devastadoras, afirmó el equipo de investigación.
La inmunización de poblaciones vulnerables sigue siendo muy importante para evitar resultados graves.
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