Jackie, la famosa águila calva que cautivó a millones de espectadores a través de una cámara en directo en un nido en California, murió a los 14 años en el Ojai Raptor Center tras recibir semanas de cuidados intensivos por una grave anemia e inflamación renal.
La pérdida marca el final de una era para la comunidad global que siguió de cerca su vida cotidiana, sus tormentas y su crianza de polluelos durante casi una década.
El deterioro médico en el Ojai Raptor Center y la batalla por su vida
Tras ser rescatada a principios de julio por el personal del parque de Dana Point tras una pelea con dos águilas más jóvenes en la orilla norte del lago Big Bear, Jackie fue trasladada al Ojai Raptor Center. El centro de rehabilitación indicó que, aunque la pelea la dejó debilitada y sin poder volar, los exámenes posteriores evidenciaron que el animal ya arrastraba problemas de salud ocultos.

Los veterinarios y especialistas de todo el país lucharon durante semanas contra una anemia severa y complicaciones en los riñones. Pese a recibir oxigenoterapia, tratamientos de apoyo y monitoreo continuo, su estado se agravó de manera irreversible.
A finales de julio, la evolución clínica mostró altibajos notables. El volumen celular empaquetado, que evalúa el porcentaje de glóbulos rojos en su torrente sanguíneo, había caído a un peligroso 8 por ciento antes de un fin de semana crítico. Tras una transfusión de sangre y un repunte que elevó dicho valor hasta el 16 por ciento, el cuadro clínico volvió a deteriorarse en los días previos a su fallecimiento.
Una saga familiar que cautivó a millones de espectadores en internet
Nacida alrededor de 2012, Jackie era considerada por la organización sin fines de lucro Friends of Big Bear Valley como el primer polluelo de águila calva documentado e incubado en el valle de Big Bear en la historia moderna. Su fama explotó a partir de 2015, cuando se instaló una cámara web junto al nido que permitía sintonizar su día a día.

Tras una etapa inicial con un compañero conocido como Mr. B, con quien sacó adelante a crías como Big Bear Baby y Stormy, Shadow se integró en su vida en el verano de 2018. La pareja consolidó un vínculo inseparable que presenciaron millones de personas en todo el planeta.
Donaciones masivas y el futuro incierto del nido en el lago Big Bear
La noticia de su fallecimiento generó una ola inmediata de solidaridad. El Ojai Raptor Center recibió más de 18.500 donaciones de cuantías muy diversas, desde un dólar hasta aportaciones superiores a los mil dólares, destinadas tanto a sufragar los elevados costes de su tratamiento médico como a respaldar futuros rescates de fauna.
Asimismo, la notoriedad de Jackie impulsó a los donantes a reunir diez millones de dólares con el propósito de frenar un proyecto urbanístico en el hábitat de Moon Camp, la zona donde la pareja solía criar a sus águilas. Por su parte, el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California asumió la custodia de los restos del ave tras la confirmación de su muerte por parte de los cuidadores.
Mientras tanto, los expertos en conservación como el doctor Peter Sharpe han señalado que Shadow se ha mantenido vigilante en su territorio habitual junto a la zona de nidificación, interactuando de forma ocasional con otras águilas jóvenes, lo que deja interrogantes abiertos sobre cómo evolucionará la dinámica del nido de Big Bear de cara a los próximos ciclos de apareamiento.
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