Las elecciones generales de Suecia celebradas el 13 de septiembre de 2026 concluyeron sin un ganador definitivo, con el bloque de centroizquierda liderado por Magdalena Andersson manteniendo una ventaja provisional de tres escaños sobre la coalición de derechas del primer ministro Ulf Kristersson, a la espera del recuento final de los votos en el extranjero.
Las elecciones legislativas en Suecia se encuentran en un compás de espera absoluto tras una jornada de votación excepcionalmente ajustada. Según la autoridad electoral, de acuerdo con los datos de votos emitidos por más de la mitad de los aproximadamente ocho millones de votantes registrados en la nación de unos 10,6 millones de habitantes, el bloque opositor de centroizquierda se situó provisionalmente con 176 escaños frente a los 173 logrados por la alianza gubernamental de derechas en el Parlamento de 349 escaños, conocido como el Riksdag.
Ciertas proyecciones preliminares difundidas por la autoridad electoral y la cadena pública SVT reflejaron inicialmente diferencias muy cerradas en una contienda donde las urnas cerraron a las 8 p.m. hora local (18:00 GMT), con los colegios electorales habiendo recibido a ciudadanos que hacían fila en localidades como Nacka —cerca de Estocolmo, donde la propia Magdalena Andersson fue vista votando en un colegio electoral según la cobertura de Denis Balibouse para Reuters—, Landskrona (donde votantes hicieron fila según documentó Johan Nilsson para la TT News Agency y The Associated Press), Strängnäs (donde Ulf Kristersson fue visto el domingo según Reuters) y Rinkeby (cerca de Estocolmo, donde el líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, declaró el sábado que el suburbio hogar de una de las poblaciones sueco-somalíes más grandes del país no parece Suecia
).
Magdalena Andersson y la delicada aritmética para formar gobierno
La líder de los Socialdemócratas y ex primera ministra, Magdalena Andersson, compareció ante sus simpatizantes para señalar que su coalición encabeza el recuento provisional, advirtiendo no obstante que la prudencia debe imperar hasta conocer los datos definitivos.

Magdalena Andersson señaló que en ese momento iban a la cabeza, añadiendo que si el resultado se mantenía, Suecia tendría un nuevo gobierno, pero que debían esperar al resultado final, por lo que concluyó recordando que la democracia es lo más valioso que tienen.

A pesar de mantenerse como la formación política más grande de Suecia al haber gobernado durante la mayor parte del siglo XX, los Socialdemócratas registraron el 28.1% de los votos según los datos recopilados por la autoridad electoral, lo que representa un descenso de 2.2 puntos porcentuales frente al 30.3% obtenido en los comicios de 2022 y apunta a uno de los peores resultados históricos del partido en más de un siglo.
Además, un eventual regreso de Andersson al poder exigirá tejer alianzas complejas. Su bloque opositor agrupa a los Socialdemócratas, el Partido del Centro, el Partido de los Verdes y el Partido de la Izquierda, formaciones que difieren en cuestiones económicas clave como la política fiscal, la energía nuclear, la subida de impuestos a la banca y a las rentas más altas —prometida por Andersson junto a acortar las listas de espera en sanidad y aprobar medidas para mejorar la educación— y los impuestos sobre los multimillonarios.
Ulf Kristersson y el futuro incierto de la alianza gubernamental
Por su parte, el actual primer ministro Ulf Kristersson, quien encabeza una coalición de minoría compuesta por su Partido Moderado, los Democristianos y los Liberales, reconoció la extrema estrechez del resultado electoral y señaló que evaluará los escenarios posibles una vez que concluya el escrutinio oficial.
Ulf Kristersson indicó que, cuando dispusieran del resultado final, sería una buena idea examinar las combinaciones posibles, destacando que existía una mayoría no socialista muy clara, o bien una mayoría económica de centro-derecha en el parlamento sueco, y afirmó que tomaría nota de ello para evaluar si existía alguna posibilidad.
El Partido Moderado de Kristersson experimentó una leve mejoría al alcanzar el 19.9% de los votos en los datos preliminares, superando el 19.1% de 2022 y situándose por delante de los Demócratas de Suecia. Sin embargo, este avance no compensó los retrocesos de su socio parlamentario clave: los Demócratas de Suecia.
El retroceso de los Demócratas de Suecia y el impacto en la derecha
Uno de los factores determinantes de la noche electoral fue el comportamiento de los Demócratas de Suecia, el partido de extrema derecha fundado en los años ochenta —con raíces en el movimiento neonazi, blanco supremacista y grupos de extrema derecha, de lo cual la formación ha reconocido su pasado y se ha disculpado, afirmando bajo el liderazgo de Jimmie Åkesson desde 2005 que han eliminado a tales extremistas de sus filas— que había apoyado desde el exterior al gobierno de Kristersson mediante el pacto conocido como el Acuerdo de Tidö.


La formación liderada por Jimmie Åkesson obtuvo el 17.6% de los apoyos, una caída de casi tres puntos porcentuales frente al 20.5% registrado en 2022, lo que relegó al partido del segundo al tercer puesto en el Riksdag, por detrás de los Moderados. El propio Åkesson admitió ante sus seguidores en su fiesta electoral, donde se vivieron momentos de júbilo tras proyecciones corregidas de SVT, que la definición del próximo gobierno requerirá paciencia y declaró que muchas más personas en su país ya no consideraban difícil admitir públicamente su apoyo a los Demócratas de Suecia.
We will not know tonight.
Jimmie Åkesson, líder de los Demócratas de Suecia
La pérdida de apoyos de los Demócratas de Suecia privó al bloque conservador de la mayoría necesaria bajo la configuración parlamentaria actual, dejando en el aire la promesa de Kristersson —quien rompió un tabú histórico al anunciar en abril su disposición de integrarlos formalmente en el gabinete ministerial por primera vez si la derecha aseguraba la mayoría—.
El calendario del recuento definitivo y los votos en el extranjero
Los resultados definitivos de los comicios no se conocerán de inmediato. Las juntas electorales administrativas de los condados continuarán el proceso de recuento de forma automática, incorporando los votos anticipados y los sufragios emitidos en las embajadas de Suecia en el extranjero que no llegaron a los colegios el día de la votación.
Ministros del gabinete saliente, como la titular de Asuntos Exteriores Maria Malmer Stenergard, miembro del Partido Moderado de Kristersson, advirtieron que la incertidumbre podría prolongarse debido a que consideraba que sería una larga noche, y añadió que tal vez ni siquiera dispondrían de los resultados hasta el miércoles, cuando llegaran los votos emitidos en el extranjero, momento en el cual se dispondrá del recuento completo certificado por la Autoridad Electoral de Suecia hacia el final de la semana.
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