El empresario colombiano Álex Saab se declaró culpable de lavado de dinero en una corte federal de Miami tras un acuerdo con la Fiscalía. Saab, quien fue deportado a Estados Unidos en mayo de 2026, aceptó colaborar con las autoridades federales y entregar 195 millones de dólares en ganancias ilícitas.
El proceso judicial que se sigue en Estados Unidos contra el empresario y exministro venezolano dio un giro definitivo este martes 15 de septiembre de 2026.
El acuerdo de cooperación y los fondos involucrados
La jueza le advirtió que enfrenta una sentencia máxima de 20 años de prisión, pero los fiscales acordaron recomendar una pena menor si la información aportada resulta valiosa y conduce a nuevos arrestos.

«El acusado acepta declararse culpable del único cargo de la acusación, que imputa al acusado el delito de conspiración para blanquear instrumentos monetarios.»
Fiscalía de Estados Unidos, expediente judicial
El expediente principal se centra en el desvío de recursos a través del programa oficial venezolano de alimentos CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción). De acuerdo con la acusación federal, Saab y sus socios montaron un esquema de empresas de fachada, facturas falsas y sobornos a funcionarios para importar alimentos y medicinas con sobrecostos masivos, desviando fondos destinados a las familias de menores ingresos en Venezuela.
Implicaciones para el socio Álvaro Pulido y las redes en Ecuador
El acta de aceptación de cargos menciona explícitamente a otros ciudadanos colombianos, entre ellos Álvaro Pulido Vargas, identificado como socio cercano de Saab.
La declaración de culpabilidad también resuena en Ecuador. Según el medio digital Primicias, la información que entregue Saab a la justicia estadounidense podría arrojar nuevos detalles sobre las operaciones ilícitas que ejecutó desde territorio ecuatoriano a través de la empresa Fondo Global de Construcciones (Foglocons), utilizando el sistema de compensación SUCRE en los años 2012 y 2013.
Antecedentes políticos y el frente judicial en Colombia
La caída judicial de Saab se produce tras una compleja trayectoria política y diplomática. Arrestado inicialmente en junio de 2020 en Cabo Verde durante una escala de vuelo, fue extraditado a Estados Unidos en 2021. Sin embargo, a finales de 2023, la administración de Joe Biden lo liberó mediante un indulto a cambio de la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela, un acuerdo criticado por sectores de oposición en Washington.

De regreso en Caracas, Saab asumió cargos en el gobierno de Nicolás Maduro, incluyendo la presidencia del Centro Internacional de Inversión Productiva y la titularidad del Ministerio de Industria y Producción Nacional. Su situación cambió radicalmente tras la captura de Maduro en enero de 2026 por parte de las fuerzas militares estadounidenses. La vicepresidenta y entonces presidenta interina Delcy Rodríguez lo destituyó de su gabinete y autorizó su deportación a Estados Unidos en mayo de ese mismo año.
Paralelamente, el diario El Tiempo reportó que en Colombia sigue abierto un expediente en la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, instancia que debe decidir si admite un recurso de casación contra la absolución en segunda instancia que el Tribunal Superior de Barranquilla le había otorgado previamente por cargos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
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