Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas disparó y hirió de gravedad a un hombre en el norte de Austin el domingo 20 de septiembre de 2026. El incidente ocurrió tras una persecución a pie, lo que provocó protestas locales y demandas urgentes de los líderes municipales para lograr una investigación independiente.
Un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) terminó en un tiroteo en las calles de Austin, Texas, dejando a un hombre venezolano de 28 años herido de bala en el torso. Los hechos ocurrieron poco antes de la 1:00 p.m. del domingo 20 de septiembre de 2026, en las inmediaciones de la cuadra 8000 de Anderson Square y Research Boulevard en el norte de la ciudad, según confirmaron las autoridades locales durante una conferencia de prensa dominical.
Identidad del afectado y la respuesta hospitalaria
La abogada de inmigración Kate Lincoln-Goldfinch identificó al hombre baleado como Wilber Rafael Garcés Pérez, quien se encontraba trabajando para DoorDash al momento de los hechos y se comunicó con su esposa desde su vehículo mientras gritaba de dolor. La empresa de entregas confirmó que el conductor realizaba una entrega activa cuando ocurrió el suceso. Robert Luckritz, jefe de los servicios de emergencia de Austin-Travis County (EMS), indicó que las unidades paramédicas llegaron al sitio en aproximadamente tres minutos y medio y trasladaron al paciente a un centro de trauma en condición seria pero estable.

Horas más tarde, la defensa legal denunció obstáculos por parte de las autoridades federales para conocer el paradero exacto de Garcés Pérez. La abogada señaló que tras su alta médica en el Dell Seton Medical Center, el venezolano fue trasladado bajo la custodia de ICE. Fuentes policiales federales indicaron que los agentes buscaban a un ciudadano venezolano en situación irregular con una orden de deportación final pendiente, mientras que la representación legal sostuvo que su cliente había ingresado al país de manera legal.
Reacción de los líderes de Austin y exigencias de investigación
El alcalde de Austin, Kirk Watson, manifestó su rechazo absoluto al operativo federal que dejó a un civil herido en las vías públicas de la capital texana. Durante la comparecencia ante los medios, el funcionario expresó su descontento y cuestionó la imparcialidad de una indagatoria realizada exclusivamente por agencias federales.

Watson insistió en que la Policía de Austin y los Texas Rangers deben participar de manera directa en el proceso para garantizar transparencia. En la misma línea, la jefa del Departamento de Policía de Austin (APD), Lisa Davis, aclaró que los agentes municipales no participaron en el operativo ni en el intercambio de disparos, limitándose a realizar labores de control de tráfico y bloqueo de vías en el perímetro del tiroteo. Davis apuntó que la información preliminar sugería una breve persecución a pie, aunque advirtió que las autoridades federales aún no habían entregado un informe detallado a la policía local.
Protestas ciudadanas y postura del Congreso
El incidente intensificó la tensión en la zona norte de la ciudad, donde cerca de un centenar de manifestantes se congregaron para expresar su rechazo a las tácticas migratorias. Cerca del lugar de los hechos quedó estacionado un vehículo Toyota Corolla azul con marcas visibles de impactos de bala en la puerta del pasajero. Los manifestantes lanzaron consignas contra los agentes presentes en el sitio, mientras crecía el malestar por la presencia policial federal en vecindarios residenciales.
El representante federal Greg Casar, demócrata cuyo distrito incluye partes de Austin, condenó el suceso a través de sus redes sociales y exigió la rendición de cuentas por parte de la agencia federal.
Cambios en los protocolos de investigación federal
Múltiples funcionarios federales confirmaron que la división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), un componente interno de la propia agencia de inmigración, asumirá la indagatoria principal del tiroteo con el apoyo del FBI.

Mientras las instancias locales exigen acceso total a las pruebas y a los registros de los agentes involucrados, el Departamento de Seguridad Nacional reiteró a través de sus canales oficiales que el hombre herido permanece vigilado por las autoridades migratorias en espera de los trámites correspondientes para su expulsión del país.
Más sobre esto