TAMPA, Florida – A pesar de la persistente molestia física, Aaron Judge ha regresado a los entrenamientos con los Yankees de Nueva York, dejando atrás la reciente derrota de Estados Unidos ante Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol. “Todavía estás pensando en los últimos partidos, sientes frustración”, admitió Judge. “Pero al volver aquí, tener la oportunidad de estar con el equipo y ponerme el uniforme, ahora es momento de enfocarnos en trabajar por un campeonato con los Yankees”.
Después de su participación como capitán del equipo estadounidense en el Clásico Mundial, Judge ha retomado su rol como bateador designado, participando en el partido de exhibición del viernes contra los Orioles. El manager de los Yankees, Aaron Boone, ha indicado que Judge tendrá una carga de trabajo reducida en los próximos días, preparándose para el debut de la temporada el 25 de marzo contra los Gigantes en San Francisco. Se espera que juegue en el jardín derecho el domingo contra los Filis y el lunes contra los Cachorros en Arizona.
“Está en plena forma y listo para competir”, aseguró Boone, añadiendo que unos días de descanso le vendrán bien al jugador.
El segundo lugar obtenido en el Clásico Mundial fue una decepción para Judge, quien no logró conectar ningún hit en el partido final. La ofensiva estadounidense tuvo dificultades en la derrota por 3-2 ante Venezuela. Judge finalizó el torneo con un promedio de bateo de .222 (6 de 27), con un doble, dos jonrones y cinco carreras impulsadas en siete juegos.
A pesar de la decepción, Judge busca equilibrarla con lo que describe como un ambiente “especial” dentro del equipo estadounidense. “Cada jugador que representó a Estados Unidos es un afortunado para su equipo. Son personas especiales, todos y cada uno”, afirmó.
Judge también destacó el ambiente vibrante de los partidos eliminatorios, recordando que no podía oír nada durante el calentamiento previo al encuentro contra México el 9 de marzo en Daikin Park, describiéndolo como “una de las multitudes más ruidosas” que ha presenciado, incluso superando la atmósfera de la Serie Mundial.
El jugador expresó su deseo de que ese nivel de energía se mantuviera de forma constante, aunque reconoció la dificultad de sostenerlo a lo largo de una temporada de 162 juegos.
“Es un partido con mucho en juego, como todos los que hemos jugado”, explicó Judge. “Es diferente cuando tienes una afición apasionada en el jardín izquierdo y otra en el derecho. En la Serie Mundial, a veces muchos aficionados no pueden permitirse las entradas”.
Judge también valoró la “pasión” y la “emoción” demostrada por los equipos contrarios, reconociendo que el equipo estadounidense fue criticado por no mostrar la misma intensidad, algo que escuchó a través de familiares y amigos.
“Cada persona es diferente, cada cultura es diferente”, señaló Judge. “Me encantó todo lo que hicieron México, Gran Bretaña y la República Dominicana. La forma en que celebran el juego es increíble. Si dicen que no tenemos pasión, mi pasión es esforzarme al máximo en esta jaula de bateo cuando nadie me ve. Es el esfuerzo que hacía de niño con mi papá. Ahí nació nuestra pasión. Que no lo demuestre abiertamente no significa que no ame el béisbol”.
Finalmente, Judge manifestó su interés en tener otra oportunidad de representar a Estados Unidos, ya sea en los Juegos Olímpicos de Verano de 2028 en Los Ángeles o en un futuro Clásico Mundial de Béisbol. “Quiero aprovechar cualquier oportunidad”, concluyó. “No quería perderme el último [en 2023]. Me molestó no haber estado en el de 2017, aunque era novato. Pero sí, aprovechar cualquier oportunidad”.
