En un avance significativa en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, Teherán ha aceptado no almacenar uranio enriquecido, según anunció este viernes el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi.
“Esto es algo completamente nuevo, que hace que el argumento del enriquecimiento sea menos relevante, porque ahora hablamos de la ausencia de almacenamiento”, explicó Albusaidi en declaraciones a la cadena estadounidense CBS. Omán ha actuado como mediador en las conversaciones, que se llevaron a cabo el jueves en Ginebra.
El ministro omaní expresó su optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo integral en los próximos tres meses, señalando que todas las cuestiones pendientes pueden resolverse “de manera amistosa y exhaustiva”. Estas discusiones se consideran una de las últimas oportunidades para evitar una escalada bélica, en un contexto marcado por las amenazas de ataques estadounidenses contra Irán y el despliegue militar de Washington en Oriente Medio.
Según Albusaidi, la nueva propuesta aborda la preocupación fundamental de evitar que Irán desarrolle armas nucleares. “Si el objetivo final es garantizar para siempre que Irán no pueda dotarse de la bomba nuclear, creo que hemos resuelto este problema a través de estas negociaciones al acordar un avance muy importante que nunca antes se había logrado”, afirmó.
Además de la prohibición de almacenamiento, Irán se comprometerá a reducir sus reservas actuales de uranio enriquecido “al nivel más bajo posible”, y se establecerán mecanismos de verificación para asegurar el cumplimiento del acuerdo.
Estados Unidos, que acusa a Teherán de buscar secretamente armas nucleares – acusación que Irán niega – había insistido en una prohibición total del enriquecimiento de uranio, defendiendo Irán su derecho a desarrollar energía nuclear con fines civiles. Albusaidi argumentó que, sin la capacidad de almacenar material enriquecido, la fabricación de una bomba nuclear se vuelve inviable.
A pesar de este avance, el presidente Donald Trump manifestó su insatisfacción con el curso de las negociaciones, aunque no tomó una “decisión final” sobre posibles acciones militares.
