Acura ha anunciado su participación en el Festival de Cine de Sundance en 2026, un evento en el que rendirá homenaje al legado de Robert Redford, fundador del Instituto Sundance, y fortalecerá su larga relación con el cine independiente. Como parte de esta colaboración, la marca japonesa subastará el icónico Honda NSX Roadster, el superdeportivo que apareció en The Avengers de Marvel, destinando los fondos recaudados a apoyar las actividades del instituto a lo largo del año.
La subasta, que se llevará a cabo en 2026 a través de la plataforma Cars & Bids, permitirá que el ganador elija una organización benéfica a la que se destinarán los ingresos. Adicionalmente, Acura realizará una contribución económica directa al Instituto Sundance, con la posibilidad de que el comprador aporte fondos adicionales para impulsar a artistas emergentes y nuevas voces del cine independiente.
En su regreso a Park City, Acura ofrecerá una serie de experiencias diseñadas para celebrar la creatividad y la innovación. La marca reafirma su compromiso con el festival a través de la Casa de la Energía de Acura, un espacio que, durante los últimos 16 años, ha servido como punto de encuentro para cineastas, artistas y líderes culturales.

La programación incluirá colaboraciones con organizaciones como GLAAD, Indigenous House y Women In Film (WIF), destacando iniciativas que buscan generar un impacto social tanto dentro como fuera de la pantalla. Estas actividades consolidan el papel del festival como una plataforma clave para narrativas diversas y propuestas audaces.
El Honda NSX Roadster será exhibido durante la gala anual de recaudación de fondos “Celebrando el Instituto Sundance: Un Tributo al Fundador Robert Redford”, que tendrá lugar el viernes 23 de enero de 2026 en el Grand Hyatt Deer Valley, en Utah. La actriz y productora Tessa Thompson ofrecerá un discurso especial sobre la conexión entre Acura y la comunidad cinematográfica.

El NSX Roadster tiene una historia singular. En 2012, con el estreno de The Avengers, el vehículo conducido por Tony Stark no era un modelo de producción, sino un prototipo exclusivo creado específicamente para la película. Fue desarrollado por el Acura Design Studio de Los Ángeles, bajo la dirección de Dave Marek, tomando como base un Honda NSX de 1991 con más de 405.000 kilómetros recorridos.
La construcción corrió a cargo de Trans FX, en California, utilizando una carrocería artesanal de resina y fibra de vidrio, suspensión rebajada, rines de 18 pulgadas y asientos especiales. El vehículo conserva hoy en día la misma apariencia que tuvo en la pantalla, incluyendo la matrícula “Stark 33”, y nunca fue ni será producido en serie, convirtiéndose en una auténtica pieza de colección que fusiona cine, cultura pop y el legado automotriz.
