El mundo acuático de la localidad de Modrá, en la República Checa, ha perdido a uno de sus habitantes más grandes y conocidos: Pepík, un ejemplar de siluro (Silurus glanis) que ha fallecido a una edad estimada entre 32 y 35 años.
Pepík era una verdadera estrella del acuario local, destacando por su imponente tamaño de 245 centímetros de longitud. Según informa el areál Živá voda Modrá a través de sus redes sociales, el siluro provenía originalmente del estanque Rosnička, cerca de Svitavy.
“Ayer nos dejó nuestro siluro Pepík, a la edad de 32-35 años. Este gigante de 245 cm provenía del estanque Rosnička cerca de Svitavy. Estamos contentos de haberle podido ofrecer un refugio tranquilo en Živá voda al final de su vida. Fuiste inolvidable”, expresaron los representantes del areál.
El siluro común, Silurus glanis, es una de las especies de peces de agua dulce más grandes de Europa. Pepík representaba un ejemplo notable del tamaño que pueden alcanzar estos depredadores. En la naturaleza, los siluros suelen vivir entre 30 y 40 años, aunque en casos excepcionales pueden superar los 50 años.
El crecimiento de estos peces es un proceso lento y continuo. Mientras que los ejemplares jóvenes crecen rápidamente en longitud, el ritmo se ralentiza considerablemente en la edad adulta. Los individuos que superan los 250 centímetros son considerados verdaderas rarezas y el sueño de muchos pescadores.
El areál Živá voda Modrá es una exposición única de peces de agua dulce que permite a los visitantes observar la vida acuática de cerca, gracias a un túnel submarino de varios metros de longitud.
