De los laboratorios al hogar: la tendencia de adopción que está transformando vidas
Lo que antes parecía un destino inevitable, hoy se está convirtiendo en una oportunidad de segunda vida. En Estados Unidos, ha surgido una tendencia creciente: la adopción de animales provenientes de laboratorios científicos. Aunque gran parte de los animales utilizados en experimentación son sacrificados al finalizar los estudios, especies como perros, gatos, conejos y ratas están comenzando a encontrar hogares seguros lejos del entorno experimental.
La magnitud de la experimentación es considerable. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, más de 100 millones de animales participan anualmente en investigaciones. Solo en 2024, las cifras reflejan el uso de 40,000 perros, 12,000 gatos y unos 100,000 primates. A pesar de que la eutanasia sigue siendo la práctica habitual, aquellos animales criados como reproductores o utilizados en estudios poco invasivos tienen mayores posibilidades de ser adoptados.
Este cambio también se refleja en la legislación estadounidense, donde 17 estados han aprobado leyes para promover la adopción de perros y gatos tras concluir las investigaciones. Un ejemplo impactante ocurrió en 2022, cuando el cierre de un criadero en Virginia permitió la adopción de más de 4,000 beagles. Asimismo, santuarios como Kindness Ranch, en Wyoming, brindan refugio cada año a decenas de gatos y aproximadamente 250 beagles.
En España, también se han abierto vías legales para evitar el sacrificio. El artículo 30 del Real Decreto 53/2013 permite que los animales utilizados en experimentación sean realojados o dados en adopción. Recientemente, gracias al trabajo conjunto de La Vaca Style y Realojo Beagles, nueve beagles llamados Luz, Azar, Kali, Bora, Aire, Nora, Dara, Vita y Aiko han salido de un laboratorio y se encuentran en proceso de adopción.
La transición no es sencilla; estos animales suelen estar asustados y descubren experiencias cotidianas, como sus primeros paseos, como si fueran un hallazgo totalmente nuevo. La importancia de estas iniciativas es evidente al observar los datos del Ministerio de Agricultura, que registró 1,117 usos de perros en procedimientos científicos durante 2024, recordando que un mismo ejemplar puede ser reutilizado en diversos supuestos.
