El Paso.- Un agente de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) involucrado en el disparo fatal de una mujer de 37 años en Minneapolis la semana pasada, tiene antecedentes en la Patrulla Fronteriza en El Paso, Texas, según informes recientes.
El agente, identificado por diversos medios como Jonathan Ross, de 43 años, es señalado como el responsable de la muerte de Renée Nicole Good, una ciudadana estadounidense, durante una operación federal en el área metropolitana de Minneapolis.
Ross comenzó su carrera en la Patrulla Fronteriza cerca de El Paso en 2007, donde permaneció casi una década antes de unirse a ICE en 2015 como oficial de deportación. Durante su tiempo en El Paso, se dedicó a labores de inteligencia de campo, analizando información relacionada con cárteles y el tráfico de drogas y personas en una de las zonas fronterizas más activas del país.
Tras su paso por la Patrulla Fronteriza, Ross fue asignado a Minnesota con ICE, participando en operaciones destinadas a la detención de inmigrantes considerados “objetivos de alto valor”. Trabajó, según registros, en colaboración con el FBI y otras unidades especializadas. La experiencia fronteriza de Ross, incluyendo sus años en El Paso, y su posterior participación en este incidente, ha provocado un debate sobre las prácticas policiales y la capacitación de los agentes federales.
El tiroteo y la investigación
Renée Nicole Good fue abatida mientras conducía su vehículo durante una operación de ICE en Minneapolis. Las autoridades federales han justificado la acción del agente, argumentando que actuó en defensa propia, una versión cuestionada por testigos y videos difundidos en redes sociales.
El FBI ha asumido la investigación principal del caso, limitando la participación de las autoridades estatales de Minnesota, lo que ha generado críticas sobre la transparencia del proceso.
Reacciones y contexto
El tiroteo ha provocado protestas y llamados a revisar el uso de la fuerza por parte de los agentes federales, especialmente en operaciones de inmigración en ciudades del interior del país. Algunos líderes y activistas han señalado que el caso pone de relieve la formación y los antecedentes de los agentes federales que han servido en zonas fronterizas antes de ser desplegados en otras comunidades.
