La temporada de Alabama llegó a un abrupto y decepcionante final ante un invicto Indiana. Más allá de las supuestas maldiciones del Heisman o del descanso en el playoff, el equipo de Kalen DeBoer necesitaba mucho más que suerte para competir el jueves.
El conjunto de Alabama pareció descolocado en el campo frente a Indiana, y mucho más lejos de poder aspirar al campeonato del playoff. Su desempeño al final de la temporada fue irregular, con una victoria apenas lograda contra un débil Auburn, una derrota en casa ante Oklahoma y una contundente derrota en el partido por el título de la SEC contra Georgia.
Aunque lograron una remontada épica de 17-0 contra Oklahoma en la primera ronda, Alabama llegaba al partido contra Indiana con pocas energías. Comenzaron con fuerza, presionando a Fernando Mendoza y logrando un tres y fuera, pero la situación cambió rápidamente. Indiana frustró una jugada crucial en cuarta y corta, y constantemente superó a Alabama en cada enfrentamiento. La ofensiva de Alabama tuvo serios problemas para convertir en tercera oportunidad, logrando solo 1 de 5 intentos, mientras que Indiana fue mucho más efectivo, con 4 de 7 conversiones en la primera mitad.
Cualquier esperanza de remontada se desvaneció en la primera serie del segundo tiempo. La defensa de Alabama también se mostró superada, permitiendo a los receptores de Indiana correr libremente hacia la zona de anotación para recibir los pases de Mendoza. Los corredores Kaelon Black y Roman Hemby demostraron ser imparables, abriendo camino a través de la defensa de Alabama como si fueran Derrick Henry.
Esta derrota marca el inicio de una desafiante temporada baja para DeBoer. El equipo ya había perdido el paso en el playoff el año pasado, con un récord de 9-4, y esta temporada también tuvo altibajos, llegando al Rose Bowl gracias a resultados favorables de otros equipos. Ante Indiana, Alabama mostró falta de energía y determinación, y ahora deberá abordar conversaciones difíciles para recuperar su cultura deportiva. La derrota fue particularmente dolorosa, considerando que Indiana había ganado solo tres partidos hace dos años.
