La alcaldesa de Seattle, Katie B. Wilson, ha generado controversia tras declarar que procederá al despido de los oficiales de policía que no cumplan con su orden ejecutiva relacionada con la aplicación de las leyes de inmigración.
Medidas de protección y directrices policiales
Esta postura surge a raíz de un conjunto de acciones anunciadas por la alcaldesa el 29 de enero de 2026, diseñadas para proteger a los residentes de la ciudad ante el incremento de las actividades de cumplimiento migratorio federal. Según Wilson, estas medidas son necesarias dada la naturaleza “impredecible, caótica y violenta” del gobierno federal.

Entre las disposiciones principales de la orden ejecutiva se encuentran:
- La prohibición de que agentes federales utilicen propiedades municipales para actividades civiles de aplicación de leyes de inmigración.
- La actualización de los protocolos del Departamento de Policía de Seattle (SPD).
- La instrucción a los oficiales de policía para que verifiquen los reportes de actividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y documenten dichos incidentes utilizando cámaras corporales y vehiculares.
Conflictos institucionales y reacciones
La advertencia de despedir a los agentes que desobedezcan la directiva ha provocado una fuerte reacción por parte del Gremio de Oficiales de Policía de Seattle (SPOG). Mike Solan, presidente del SPOG, calificó la medida como “retórica de señalización de virtud sin dientes”, argumentando que la idea de enfrentar a dos agencias armadas de seguridad es “ludicrous” y afirmó que no permitirá que los miembros del gremio sean utilizados como “peones políticos”.
En contraste, desde el ámbito mediático, Spike O’Neill, presentador de KIRO Newsradio, respaldó la postura de la alcaldesa. O’Neill sostuvo que el cumplimiento de las directivas estándar es un requisito del empleo y cuestionó si los oficiales deberían tener la facultad de decidir qué regulaciones seguir y cuáles no.
Por su parte, el jefe de la policía de Seattle, Shon Barnes, ha reiterado que la ciudad es un lugar acogedor y que sus oficiales continuarán respetando las leyes y regulaciones que prohíben la participación en actividades de aplicación de leyes migratorias, asegurando que la policía está para proteger a todas las personas, independientemente de su estatus migratorio.
