Un nuevo estudio revela que el consumo excesivo de alcohol a lo largo de la vida está asociado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon.
Investigadores informaron el 26 de enero en la revista Cancer que las personas que consumen habitualmente 14 o más bebidas alcohólicas por semana presentan un riesgo significativamente elevado de cáncer de colon y recto, en comparación con aquellas que beben poco o nada de alcohol.
El estudio también sugiere que abandonar el consumo de alcohol podría reducir la probabilidad de desarrollar pólipos precancerosos en el colon.
“Nuestro estudio es uno de los primeros en examinar la relación entre el consumo de alcohol a lo largo de la vida y tanto el adenoma colorrectal como el riesgo de cáncer colorrectal”, explicó la Dra. Erikka Loftfield, coinvestigadora principal e investigadora del Instituto Nacional del Cáncer (NCI). “Aunque los datos sobre personas que han dejado de beber son limitados, nos alentó observar que su riesgo podría disminuir hasta niveles similares a los de quienes consumen poco alcohol”.
Para llevar a cabo la investigación, los científicos analizaron los hábitos de consumo de alcohol de más de 88.000 estadounidenses que participaron en un ensayo de detección de cáncer del NCI entre 1993 y 2001. Durante el seguimiento, se diagnosticaron 1.679 casos de cáncer colorrectal.
Los resultados indicaron que los participantes que consumían un promedio de 14 o más bebidas alcohólicas por semana a lo largo de su vida tenían un 25% más de riesgo de desarrollar cáncer de colon y un 95% más de riesgo de cáncer rectal, en comparación con aquellos que bebían menos de una bebida por semana.
Asimismo, las personas que mantuvieron un consumo constante de alcohol durante la edad adulta mostraron un riesgo un 91% mayor de cáncer de colon en comparación con aquellas que bebían poco alcohol de forma constante.
Sin embargo, el estudio también reveló que las personas que dejaron de beber tenían un 42% menos de probabilidades de desarrollar pólipos precancerosos en el colon, en comparación con los consumidores actuales que bebían menos de una bebida por semana.
Los investigadores plantean la hipótesis de que estas asociaciones podrían estar relacionadas con la producción de carcinógenos durante el procesamiento del alcohol en el intestino, o con otros efectos del alcohol sobre la microbiota intestinal.
Curiosamente, el estudio también encontró que un consumo moderado de alcohol –entre siete y trece bebidas por semana– se asociaba con un riesgo un 21% menor de cáncer de colon en comparación con un consumo inferior a una bebida por semana.
Los investigadores enfatizan la necesidad de realizar más estudios para comprender completamente cómo el consumo excesivo de alcohol puede contribuir al desarrollo del cáncer de colon.
