El papel fundamental de los alergólogos en el control del asma durante el embarazo
El asma es la condición crónica más prevalente durante el embarazo y se asocia con un incremento en el riesgo de complicaciones tanto maternas como perinatales, incluyendo la preeclampsia, el parto prematuro y el bajo peso al nacer.
Según una revisión publicada en Allergy and Asthma Proceedings, para mejorar la salud de la madre y los resultados del embarazo, es fundamental que los alergólogos gestionen el entorno inmunológico inflamatorio y aborden diversas barreras en la atención. Entre estos obstáculos se encuentran la falta de adherencia a la medicación, vacíos en la educación de los pacientes, la falta de competencia o vacilación de algunos clínicos y los determinantes sociales de la salud.
Adaptaciones inmunológicas y riesgos
Durante la gestación, el cuerpo experimenta adaptaciones inmunológicas significativas que, en personas con asma, pueden desregularse. Esta situación puede derivar en una inflamación de las vías respiratorias y en la exacerbación de los fenotipos de asma Th2-high (tipo 2 alto).
Para las mujeres que presentan un control deficiente de su asma, esto es especialmente problemático, ya que aumenta la hiperresponsividad de las vías respiratorias y el riesgo de sufrir exacerbaciones. A esto se suman los cambios fisiológicos propios del embarazo, que pueden empeorar los síntomas asmáticos.
Barreras en el acceso y tratamiento
La investigación revela la existencia de disparidades significativas en el manejo de esta condición:
- Disparidades de género: Aunque las personas asignadas al nacer como mujeres tienen una mayor prevalencia de asma, reciben menos pruebas, menor acceso a especialistas y tratamientos inadecuados.
- Disparidades raciales y étnicas: Las tasas de asma se mantienen más altas en las mujeres negras no hispanas.
Además, se ha observado que es común que las mujeres interrumpan sus tratamientos contra las alergias durante el embarazo. Esta conducta, que puede deberse a una disminución en la gravedad de los síntomas o al temor a efectos adversos y defectos congénitos, podría agravar los efectos asociados con la alergia materna.
