Quebec se enfrenta a una situación climática delicada este fin de semana. Diversas regiones de la provincia se encuentran en alerta ante un domingo que se perfila como crítico debido al riesgo de inundaciones.
El cierre de la semana estará marcado por la persistencia de las lluvias, un factor que incrementa la preocupación en zonas vulnerables. En Abitibi-Témiscamingue, las autoridades mantienen bajo estrecha vigilancia los cursos de agua, mientras que las ciudades de la región ya se preparan para afrontar las consecuencias del deshielo de la nieve.
De manera similar, en Gatineau se han iniciado los preparativos necesarios para hacer frente a la crecida primaveral. Estas medidas preventivas resultan fundamentales, considerando que las comunidades rurales del este de Canadá han reportado impactos severos y a largo plazo tras haber sido azotadas por inundaciones.
