Gran parte de Brasil se encuentra bajo aviso meteorológico debido a la llegada de fuertes tormentas. El Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) ha emitido alertas que afectan a la mayoría de las regiones del país y que se extenderán hasta el próximo martes.
La situación es particularmente crítica en el estado de Rio Grande do Sul. Tras un alerta amarilla por lluvias intensas el sábado y el registro de temporales con granizo y ráfagas de viento este domingo, el estado entró en una condición de “gran peligro” este lunes 23 de marzo.
Según el Inmet, se ha activado una alerta roja que prevé precipitaciones superiores a los 60 mm por hora o acumulados diarios que superen los 100 mm, acompañados de vientos que podrían sobrepasar los 100 km/h y la caída de granizo. En sintonía con esto, la Defesa Civil de Rio Grande do Sul ha emitido avisos específicos de alerta por inestabilidades con lluvia, viento y granizo para las áreas del Litoral Norte.
Se espera que las condiciones meteorológicas mejoren gradualmente a partir del martes 24, a medida que el frente frío se desplace hacia el océano, lo que permitirá el retorno del sol y un descenso en las temperaturas.
