En el CES 2026, Alps Alpine presenta un interior de vehículo que se aleja de la idea de múltiples pantallas y sensores inconexos, y se acerca a un sistema único y coordinado.
Según la compañía, los interiores actuales a menudo se construyen con tecnologías desconectadas, donde cámaras, pantallas, audio y controles operan de forma independiente. Esta fragmentación genera experiencias que pueden resultar dispersas y distraer al conductor.
La propuesta central de Alps Alpine es simple: la mejor experiencia en el automóvil se logra cuando múltiples sentidos trabajan en conjunto. La vista, el oído, el tacto y el movimiento deben estar coordinados, no en competencia. Al diseñar el vehículo como un sistema unificado, se busca un ambiente más tranquilo, intuitivo y fácil de usar.
En lugar de destacar características individuales, la demostración de la empresa sumerge a los visitantes en un entorno real de automóvil donde diversas tecnologías responden de manera conjunta a los cambios en las situaciones de conducción.
A medida que el escenario evoluciona –acercándose a una intersección, cambiando los modos de conducción o reaccionando a las condiciones del entorno–, la cabina se ajusta en tiempo real. Las pantallas se reconfiguran sutilmente, las señales de audio se desplazan en el espacio y el tacto y la vibración se hacen más perceptibles o se desvanecen, según lo que sea más relevante en cada momento.
“Nada compite por la atención. La vista, el oído y el tacto trabajan juntos para guiar al conductor de manera calmada e intuitiva. La información de seguridad se siente de apoyo en lugar de ser una distracción. El entretenimiento y la comodidad coexisten sin abrumar la experiencia”, afirma Alps Alpine.
Esta experiencia se basa en la coordinación de varios sistemas.
Entre ellos, una cámara multimodal que combina imágenes RGB, detección infrarroja y medición de profundidad por tiempo de vuelo; un sistema de cámara bajo la pantalla que oculta el hardware de detección detrás de la misma, eliminando lentes visibles y manteniendo una estética interior limpia; paneles interiores suaves con háptica integrada que proporcionan retroalimentación basada en vibraciones; y un marco de retroalimentación multisensorial que coordina las señales visuales, auditivas y táctiles para que se refuercen mutuamente.
“En lugar de obligar a los conductores a gestionar interfaces, el interior se adapta a lo que está sucediendo. Esto transforma la experiencia del control manual al soporte inteligente, apuntando hacia un futuro en el que el vehículo comprende a sus ocupantes y responde de forma natural”, concluye Alps Alpine.
