El sector inmobiliario australiano enfrenta crecientes preocupaciones sobre la seguridad de los datos de los inquilinos. Según investigaciones recientes, las agencias inmobiliarias están utilizando aplicaciones que podrían poner en riesgo millones de documentos de arrendamiento.
Un investigador digital advierte que estas aplicaciones, ampliamente adoptadas para la gestión de propiedades, presentan vulnerabilidades que podrían comprometer información sensible de los inquilinos. La falta de medidas de seguridad adecuadas en estas plataformas plantea interrogantes sobre la protección de datos personales y financieros.
Paralelamente, el proceso de solicitud de alquiler en Australia se ha vuelto cada vez más exhaustivo. Se reporta que los posibles inquilinos se enfrentan a cuestionarios de hasta 50 preguntas que indagan en su estilo de vida. Esta práctica, según la Australian Broadcasting Corporation, genera debate sobre la privacidad y la pertinencia de solicitar información tan detallada a los aspirantes a arrendatarios.
La combinación de estas dos tendencias – la digitalización de los procesos de arrendamiento y la creciente solicitud de información personal – subraya la necesidad de una mayor regulación y supervisión en el sector inmobiliario australiano para garantizar la protección de los derechos de los inquilinos y la seguridad de sus datos.
