Los virus con una alta tasa de mortalidad podrían no ser tan contagiosos como se piensa. Según expertos, una alta mortalidad a menudo se asocia con una rápida contención de la infección gracias a las medidas de salud pública.
El 17 de febrero, el canal de ciencia en YouTube ‘El Amazonas de Choi Jaecheon’ explicó que los dos factores clave de un virus son su tasa de mortalidad y su tasa de transmisión, siendo peligroso si una o ambas son altas.
Un ejemplo reciente es el virus Nipah, que ha generado preocupación en la India debido a su alta tasa de mortalidad, que se estima en hasta el 75%. Sin embargo, desde una perspectiva científica, su riesgo podría no ser tan elevado. El virus Nipah es una enfermedad infecciosa transmitida por murciélagos frugívoros a humanos, causando fiebre, síntomas respiratorios y encefalitis. No obstante, la infección no es fácil de contraer, ya que requiere contacto directo.
La transmisión del virus Nipah ocurre a través del contacto directo con los fluidos corporales de grandes murciélagos frugívoros de la India, o al consumir frutas que han sido mordidas por estos animales. Esto significa que la infección se produce por contacto directo entre individuos, a diferencia del COVID-19, que se transmite por vía aérea.
Por lo tanto, aunque la tasa de mortalidad del virus Nipah es alta, la probabilidad de infección es baja.
En particular, se explica que los virus con alta mortalidad generalmente no se propagan ampliamente debido a la respuesta de las autoridades sanitarias. Incluso si se propagan, a menudo son variantes del virus original, y no presentan la misma alta tasa de mortalidad que la cepa inicial.
jiany@fnnews.com Yeon Ji-an, reportera
